El grupo estaría encabezado por el presidente de la Cámara, Martín Menem, y por el diputado del PRO Cristian Ritondo, titular del grupo parlamentario de Amistad con la Santa Sede. La idea surgió durante la internación del Papa y se consolidó tras su fallecimiento. Sin embargo, la falta de definiciones provocó una pelea por los cupos.
La intención de formar una comitiva de la Cámara de Diputados para asistir al funeral del Papa Francisco en Roma desató una fuerte disputa entre los bloques legislativos. Aunque la propuesta generó respaldo inicial, el reparto de los lugares disponibles abrió una interna que cruzó a todas las fuerzas políticas.
El grupo estaría encabezado por el presidente de la Cámara, Martín Menem, y por el diputado del PRO Cristian Ritondo, titular del grupo parlamentario de Amistad con la Santa Sede. La idea surgió durante la internación del Papa y se consolidó tras su fallecimiento. Sin embargo, la falta de definiciones provocó una pelea por los cupos.
Una diputada del PRO explicó que los participantes cubrirían los gastos de viaje y estadía. Pero aclaró que el problema no era económico, sino político: “La discusión pasa por quiénes van y cómo se organizan los tiempos”, afirmó. Los feriados del jueves 1 y viernes 2 de mayo y la reprogramación de la interpelación a funcionarios nacionales complicaron todavía más la organización.
El grupo parlamentario de Amistad con la Santa Sede reúne a 14 legisladores de diferentes bloques. Lo integran Cristian Ritondo (PRO), Santiago Santurio y Alida Ferreyra (LLA), Vanesa Siley, José Glinski, Adolfo Bermejo, Leila Chaher y Sergio Casas (UxP), Diego Giuliano (UxP), Pamela Caletti (IF), María Elía Fernández (Independencia), Soledad Carrizo (UCR), Ana Clara Romero (PRO) y Danya Tavela (Democracia). Desde ese espacio, algunos reclamaron prioridad para participar del viaje.
Otros se manifestaron en contra. La diputada Tavela pidió suspender la delegación. “Creo en la ejemplaridad del Papa Francisco. En esto señor presidente le hago un planteo específico: muchos periodistas a lo largo de la tarde consultaban respecto de la comisión de diputados y diputadas que estaría viajando a Roma, me parece que en nombre de esa ejemplaridad y en nombre de la austeridad con la que usted ha manejado la Cámara desde que es presidente, le sugeriría que viaje nuestro jefe de Estado, no es necesario enviar ningún tipo de comisión, sobre todo viniendo de a aquellos que lloraron todo el tiempo que el Papa nunca vino a visitarnos, aquellos que lo consideraron al Papa comunista, peronista, kirchnerista, etc., me parece que en nombre justamente de ser ejemplares y menos hipócritas nos ahorremos andar garroneando un viajecito a Roma”.
Una fuente que sigue de cerca la negociación reconoció que “hay una pelea ahora por los lugares”. Según ese legislador, “no hay forma de ponerse de acuerdo porque todos quieren ir ahora. Antes lo trataban de impulsar el pobrismo y ahora todos quieren estar en la foto”.
En paralelo, la Cámara suspendió sus actividades legislativas durante una semana como señal de respeto. Esa decisión postergó temas sensibles, como la creación de la Comisión Investigadora del caso $Libra y la citación a funcionarios del Ejecutivo. El viaje a Roma, lejos de unir al Congreso en homenaje al Papa, reavivó las tensiones internas.
