Cristina y Magario se vieron en persona apenas tres días después de que trascendiera la intención de la exmandataria de competir.
La interna del peronismo bonaerense volvió a tensarse con fuerza en los últimos días. Mientras los principales sectores del oficialismo evalúan suspender las PASO, el nombre de Verónica Magario empezó a sonar como alternativa para competir en la Tercera Sección, donde también creció la posibilidad de una candidatura de Cristina Kirchner.
Magario se posicionó en las conversaciones como una opción para enfrentar a la expresidenta, que todavía mantiene intenciones de encabezar la lista en la región más peronista de la provincia. En Avellaneda también mencionaron a la vicegobernadora como posible cabeza de lista, en caso de que fracase un acuerdo de unidad.
Cristina y Magario se vieron en persona apenas tres días después de que trascendiera la intención de la exmandataria de competir. En ese encuentro, la vicegobernadora buscó preservar su territorio en La Matanza, donde sabe que Cristina representa la única figura con capacidad de disputarle el control político.
El lunes por la noche, el intendente de Ezeiza, Gastón Granados, expresó su apoyo a una eventual candidatura de Cristina Kirchner. “En la Tercera, la sección más peronista de la provincia, la lista que nos represente debe ser encabezada por la mejor de nosotros: Cristina diputada provincial”, publicó en redes.
La sola mención del regreso electoral de Cristina provocó movimientos inmediatos. En el oficialismo y en la oposición comenzaron a definirse nombres para los primeros lugares en las listas. En la Primera Sección, se conoció que Sergio Massa analiza postularse, posiblemente enfrentando a Gabriel Katopodis, señalado como una figura del sector que responde a Axel Kicillof.
Javier Milei también decidió jugar fuerte. En la Tercera evalúa presentar a Leila Gianni como rival de Cristina. En la Primera, el nombre que empezó a circular es el de Diego Santilli.
El entorno de Kicillof trabaja contra reloj para cerrar alianzas antes del 29 de julio, fecha que marcará el límite para definir si el gobernador y Cristina irán juntos o por separado en las elecciones. El primer paso consistía en utilizar el Frente Grande, partido ligado a Mario Secco. Sin embargo, surgieron dudas sobre el control real del intendente de Ensenada sobre esa herramienta.
Ante ese panorama, el oficialismo se acercó a Fernando Rozas, titular del sello Unión Celeste y Blanco. Ese partido ganó notoriedad en 2009, cuando Francisco De Narváez venció a Cristina en la provincia. Más recientemente, Rozas le brindó estructura a Milei en 2023. El acuerdo permitió que los libertarios compitieran en Buenos Aires, aunque los diputados electos con esa sigla se distanciaron del oficialismo libertario al día siguiente de la PASO.
Actualmente, ese bloque vota en sintonía con Kicillof en proyectos clave. El peronismo prometió a Rozas un lugar en el directorio del Banco Provincia. La bancada cumplió su compromiso, pero el Senado provincial aún no trató los pliegos necesarios para formalizar los cambios en la entidad.
