El ex jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires visitó al intendente Francisco Gutiérrez y a la Secretaria de Cultura y Comunicación, Evangelina Ramírez, en la Casa de Cultura. Consultado, el jefe comunal se refirió al “caso Molina”.
“Tengo cariño por el “Barba”, soy uno de los porteños y argentinos que se ha puesto feliz teniéndolo a él como intendente, enterado de cosas que uno va sabiendo, de la energía que le ha puesto a la actividad del municipio. Soy un amante de las políticas locales en todo momento”, aseguró Telerman.
Afirmó la importancia de encontrar el vínculo “entre los gobernantes y los gobernados, esa cercanía, las actividades permanentes en los barrios”, y para darle dinamismo “a la actividad económica y comercial”. Por ahí empieza nuestro “fortalecimiento como nación”, sostuvo.
Agregó. “Venimos del peronismo, mantenemos vínculos con otras dirigencias, con otros espacios. Compartimos una misma idea de nación con el Barba”. Sorprendió que mencionara a Gutiérrez como una persona, al parecer, afín pero de “otros espacios”, ya que es público que compite por la presidencia del justicialismo.
“A Quilmes le tengo cariño. Están trabajando fuerte, en las actividades de Eva Ramírez en el área cultural, la revalorización de la comunidad. La vuelta del tranvía, el entusiasmo de participar en la vida comunitaria, se está logrando que la comunidad sienta parte su proyecto” citó Telerman, en respuesta a la pregunta por cómo ve a Quilmes.
Desechó hablar de candidaturas en el kirchnerismo para el 2009. “Fue un error el haber dividido el campo electoral”, deslizó.
Gutiérrez opinó: “Nos une una pasión la política. Es una visita que nos debía Jorge. La política tiene que renovarse desde abajo, desde los municipios”.
¿RENUNCIA? DE MOLINA
En cuanto a la renuncia de Jorge Molina, que el intendente aseguró comentar con Telerman, mencionó que debe tener razones “muy fuertes” para hacerlo. Sostuvo que el periodismo transmite versiones de peleas y hasta de trompadas entre secretarios, pero dijo que son solo “discusiones fuertes entre compañeros”. De sus palabras se desprende que efectivamente no estaba al tanto de la intención de Molina, que habría sido comunicada a los concejales y al secretario de gobierno, Raúl Oviedo. Negó falta de diálogo con Molina. Dijo no explayarse hasta que no resuelva el Concejo Deliberante, que se inclinaría por la continuidad. El propio renunciante habría reconocido que “fue un error” su presentación.
Agregó Gutiérrez: “Nosotros habíamos tenido en esa semana dos reuniones, una que fue muy comentada, dura, difícil, como ocurre cuando hay que discutir temas que son fuertes, pero se hizo en un marco de respeto”.

