En el inicio formal de la campaña electoral en Brasil, el senador Flávio Bolsonaro, principal figura de la oposición en las elecciones presidenciales, hizo un anuncio para comenzar fuerte la contienda. En este marco, prometió la creación de 500.000 nuevas plazas para reclusos mediante la construcción de cárceles y la ampliación de las ya existentes.
La propuesta, inspirada en el modelo de seguridad implementado en El Salvador bajo Nayib Bukele, busca endurecer el combate contra el delito en un país donde la inseguridad aparece como una de las principales preocupaciones ciudadanas según encuestas nacionales.
El anuncio se realizó tras una reunión en San Pablo con el ministro de Justicia y Seguridad Pública salvadoreño, Gustavo Villatoro. “Tenemos que abrir presidios. Hay pocos presos en Brasil. Tenemos que encarcelar a más, pero no lo conseguimos porque la legislación es frágil”, declaró Bolsonaro, quien además subrayó que la experiencia salvadoreña garantiza “el derecho elemental de ir y venir en seguridad”.
El plan contempla la construcción de al menos cinco centros federales de máxima seguridad inspirados en el modelo salvadoreño, la eliminación de salidas temporales y de beneficios de libertad condicional. “El preso sabrá que tendrá que permanecer preso, que tendrá que pagar por los crímenes que cometió, y eso desincentivará a mucha gente a continuar practicando crímenes”, afirmó el candidato.
La iniciativa requerirá respaldo parlamentario para modificar el marco normativo y habilitar la construcción de los nuevos establecimientos penitenciarios. En un escenario de campaña polarizada, la propuesta coloca la seguridad pública en el centro de la agenda y abre un debate sobre la viabilidad y las consecuencias de replicar el modelo salvadoreño en Brasil.