En diálogo con LaNoticiaWeb, como lo hizo antes de las primarias, volvió a criticar fuertemente la alianza del radicalismo con el espacio de De Narváez. “Nos hizo perder identidad y retroceder”, agregó. Apunto a las figuras de Gerardo Morales y Ángel Rozas por ser quienes “impulsaron la posibilidad de este acuerdo que fue tan negativo”.
Tras el resultado de las primarias, dirigentes del radicalismo y del espacio de De Narváez aceptaron la posibilidad de haber cometido un error al haber generado la alianza entre “peronistas y radicales” para ganar en las elecciones. Sin embargo, uno de los pocos dirigentes que criticó esa “unión” previo al 14 de agosto fue Federico Storani, quien en diálogo con LaNoticiaWeb volvió a cargar fuertemente contra la creación de UDESO y apuntó a importantes referentes del radicalismo.
¿Qué análisis hace de lo que ocurrió en las primarias?
Ya con unos días transcurridos y con la información decantada, es evidente que ha sido un respaldo abrumador a favor del gobierno en general. Para mí el factor determinante de ese apoyo se debe a la situación económica de un mayor consumo que hay hoy. La coyuntura económica internacional favorece muchísimo a la Argentina, por eso es que todos los países de la región, Tanto Argentina, Brasil, Perú, Uruguay, Bolivia, están creciendo a tasas muy importantes. Lo lamentable es que esa muy buena situación económica no se utilice, por ejemplo, para inversión en sectores de infraestructura que nos pudieran hacer saltar del puro crecimiento al desarrollo, que haría tanta falta, para aprovechar esta oportunidad histórica.
Ese ha sido el factor determinante. Después, por supuesto, creo que hubo un déficit muy grande por parte de la oposición en general. En particular, lo digo ahora porque lo dije entonces, de mi propio partido, el radicalismo. La conducción del radicalismo se equivocó muchísimo, debió haber insistido en la conformación de un espacio social-demócrata moderno, como quería Raúl Alfonsín, y no en un intento muy oportunista, así fue leído por la gente, de suma aritmética que finalmente terminó haciendo una resta aritmética. Claramente hubo un corte de boleta muy marcado en la provincia de Buenos Aires, que además nos hizo perder identidad y retroceder. Por más que no se hubiese cambiado el resultado electoral, se hubiese quedado parado de una manera distinta, porque también la democracia es equilibrio y control de poder, eso es muy importante.
Usted ya antes de la elección, se mostraba en desacuerdo con esta alianza con el espacio de De Narváez ¿Cree que eso fue determinante para lo que fue el resultado?
Fue muy importante. De Narváez saca prácticamente 5 puntos más que Ricardo Alfonsín en la provincia de Buenos Aires y que Duhalde saca a su vez, unos 5 puntos más que Eduardo Amadeo. Esto quiere decir que la gente que votaba a De Narváez, también votaba a Duhalde. No le sumó nada, le hizo perder identidad, lo desdibujó. El que termina realizando una elección bastante razonable, con pocas semanas de campaña, es Binner que es nuestro espacio con quien no debíamos de ningún modo haber abandonado la posibilidad de conformar y profundizar un espacio. Tenemos una experiencia en común sumamente buena en la provincia de Sante Fe, donde cogobiernan radicales y socialistas. Hubo un gravísimo error estratégico, un planteo puramente oportunista que no sirvió.
¿Cómo está la situación del radicalismo para dentro tras el comicio? ¿Hay autocrítica?
Las bases y los militantes radicales sí, hay una planteo muy autocrítico y mucha disconformidad. Parte de la dirigencia del Comité Nacional es como si estuviera “ciega, sorda y muda” siguen con un sentido “autista” de la política como Rozas, Morales, que fueron los que en definitiva impulsaron la posibilidad de este acuerdo que fue tan negativo.
¿Cómo cree, ahora, que debe plantarse el radicalismo de cara a octubre? Alfonsín ya ha dicho que es casi imposible ganarle al kirchnerismo…
Debe ser muy claro el tema de tratar de cumplir con la otra regla de oro de la democracia, porque una es la alternancia en el ejercicio del poder, si no se puede lograr eso, por lo menos lograr el equilibrio y control del poder. Para eso hay que plantarse con muchísima dignidad, no es el fin del mundo, hay que tratar de poner el énfasis en el tema legislativo y en las propuestas que sean para mejorar la situación. Por supuesto debemos recuperar nuestra identidad, que es conservadora, social-demócrata y hacia ello es que tenemos que marchar.
¿Sanz y Cobos deben tener mayor participación?
Fue un gravísimo error haber hecho esa “avivada” de proclamar al candidato oficial como se hizo, esa “avivada” tuvo “patas muy cortas”. Finalmente qué es lo que ocurrió. Ocurrió que muchísima gente que no se sintió identificada con esa propuesta oficial, terminó votando otras alternativas que disminuyeron la posibilidad de competencia del radicalismo.
