"Solo es cuestión de poner un buen gerente”, advirtió sobre el macrismo. En tanto, el precandidato a gobernador bonaerense por el Frente Renovador habló sobre De Narváez y los postulantes del oficialismo.
El precandidato a gobernador bonaerense por el Frente Renovador, Felipe Solá, aclaró que no “trabajó” para que Francisco de Narváez declinara su postulación para suceder a Daniel Scioli en el principal distrito del país. “Él vio la puerta abierta y rajó”, exclamó.
En tanto, le restó preponderancia a la fuga de jefes comunales del espacio massista, ya que “la estructura política puede depender de los intendentes, pero los votos los tiene el presidente”.
Tras el cierre de listas para las primarias del 9 de agosto, el diputado nacional manifestó que aceptó ir por la Gobernación (postulación de la que se había bajado) porque “antes había otros candidatos, una dispersión”, pero ahora sintió “todo el apoyo” de Sergio Massa.
En tanto, dijo no tenerle “miedo” a los postulantes del oficialismo (Julián Domínguez y Aníbal Fernández) y acusó al PRO de no conocer el Conurbano. “No conocen el Conurbano. No conocen bien el tema provincial. Solo es cuestión de poner un buen gerente”, alertó sobre el macrismo.
Entrevistado por Radio América consignó que la fuerza liderada por Mauricio Macri “es una raza pura: se fijan primero en la dotación genética y después deciden, influye poco el ambiente”, y lo que les importa “es si es PRO o no es PRO, si es amarillo o no es amarillo”.
“Hay una cierta falta de respeto hacia el origen y sus espacios, pero han insistido tanto en lo puro que ahora no podían volver atrás”, enfatizó Solá.
Por otra parte, sobre fórmula presidencial del Frente para la Victoria, Daniel Scioli-Carlos Zannini, adelantó que el exmotonauta “no va a ser un presidente pleno, va estar rigurosamente vigilado”.
Y sobre las chances del Frente Renovador, sentenció: “arrancamos desde abajo, tocamos el piso, pero empezamos a levantar y ahora nos tendrán que aguantar”.
Fuente: ANDigital
