Godoy Cruz le metió seis goles a Tigre y aprovechó la chance de subirse a lo más alto del torneo. Gran partido de Carranza y Salinas, que metió tres goles. El “Tomba” sigue sin perder en Mendoza y va por todo. La perla negra: el cruce gestual de los técnicos Asad y Caruso Lombardi, que acusó al ex Vélez de “drogón”.
Después de la sequía de goles dominguera, Godoy Cruz y Tigre saldaron la abstinencia en la red y se destaparon con un partidazo de ida y vuelta y con muchos goles. De entrada nomás, el equipo del “Turco” Asad salió dispuesto a demostrar que no iba a dejar pasar la oportunidad que le dio Independiente con su derrota ante San Lorenzo, y que la punta era ahora o nunca.
Lo consiguió gracias a la inspiración de Carranza, que en todo momento se hizo cargo del partido y fue el que le dio claridad al “Tomba” para llegar con peligro al arco de Daniel Islas. A los 12 minutos fue Carranza quien le puso un centro preciso a Dutari, que definió sin problemas ante la salida de un arquero que nada tenía que hacer.
Godoy Cruz demostró durante todo el campeonato que sabe a lo que juega y que cuando contraataca en velocidad casi siempre la pelota termina en la red. Con Federico Higuaín volcado por la izquierda –a los 40 minutos tuvo que salir por un fuerte golpe-, fue armando de a poco una goleada que lo pone en lo más alto de la tabla, en soledad por la derrota del Rojo y cada vez más fuerte de local, donde otra vez demostró que son más una realidad que una sorpresa.
Hubo un momento de confusión que casi le complica la tarde a Asad y sus muchachos. Primero porque se durmieron en la salida de un lateral y Lazzaro (que resucitó en la red) la empalmó de media vuelta y dejó sin chance a Ibañez. Unos minutos después, la cosa se puso más complicada porque a instancias del asistente Moyano, Pittana convalidó un gol a pesar de que la pelota no había ingresado en el arco. Hubo confusión, discusiones y corridas, pero el árbitro se confió en lo que le decía el asistente y el partido se puso 3 a 2. Pero sólo fue un susto.
Fueron diez minutos de incertidumbre nada más. Porque Godoy Cruz no perdió la calma y siguió apostando a su fútbol sin dejarse llevar por sus nervios. Y los goles llegaron casi por decantación: primero se destapó Sigali y luego Salinas completó la cuenta en dos oportunidades. Fue un 6 a 2 contundente, en un partido que se convirtieron la misma cantidad de goles que se habían convertido en los restantes de la fecha, porque el domingo no hubo festejos y fueron todos empates 0 a 0.
Godoy Cruz sueña. Aunque nadie pagaba dos pesos por este presente, está puntero y solo. Y a diferencia de Independiente, parece estar en una escala ascendente. Tiene solidez defensiva, juego colectivo, goles y por sobre todas las cosas, un grupo que de afuera parece bien compacto, comprometido con los objetivos y los pedidos del técnico.
La mala del partido fue el cruce entre los técnicos. Asad demoró el retorno de un balón al campo de juego, Caruso se exasperó, y en el intercambio de insultos el DT de Tigre gritó: “Drogón, drogón”, haciendo ademanes inconfundibles que refieren a la acción de consumir cocaína. El "Turco" antes le había dicho "andá a pagarle a los jugadores". Fue solo un mal momento, después el ex Vélez disfrutó el pitazo final y el sabor de poder mirar al resto desde lo más alto de la tabla. Sólo el sorprendente Argentinos Juniors del “Bichi” Borghi puede alcanzarlo en la jornada de hoy.
