A través de una inversión de 750 millones de pesos, la intención es crear 170.000 empleos registrados y 4 millones de puestos de trabajo social.
Los movimientos populares de la UTEP y un grupo de sindicatos de peso –como Camioneros, Smata, la Unión Ferroviaria y el gremio de la construcción– presentaron en la sede de la Uocra el Plan de Desarrollo Humano Integral o Plan San Martín, una propuesta para la reactivación del trabajo en la Argentina de la post pandemia. El programa, una suerte de Plan Marshall criollo, ya había sido llevado al presidente Alberto Fernández en mayo, y la semana pasada fue tema de una reunión que la vicepresidenta Cristina Kirchner mantuvo con un grupo de referentas del Movimiento de Trabajadores Excluidos.
Sus impulsores aseguran que con una inversión inicial anual de 750 mil millones de pesos “crearíamos 170.000 empleos registrados y 4 millones de puestos de trabajo social, generando un impacto de la actividad económica de 865.000 millones de pesos, lo cual redundaría en mayor recaudación fiscal”.
Los 4.000.000 de trabajadores contarán con un salario social complementario de 10.000 pesos -mismo monto que reciben casi 9.000.000 de personas con el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) – y tendrán derechos laborales básicos. Como contraprestación, deberán trabajar 60 horas por mes. También está previsto la creación de 170.000 empleos registrados regulados por convenio colectivo.
El «Fondo Mugica», así fue denominado, tendrá como principal objetivo financiar el trabajo comunitario y unificar todos los planes sociales bajo un nuevo esquema, que se llamará Potenciar Trabajo. Los impulsores del plan proponen costearlo con una «profunda reforma impositiva que grave las grandes fortunas, los capitales especulativos y las actividades extractivas».
Además de Martínez, Moyano, Sasia y Grabois, estuvieron Laura Ávalos y Julián Domínguez (Smata), Esteban Castro (UTEP), Daniel Menéndez (Barrios de Pie), Jacqueline Flores (MTE), Dina Sánchez (Frente Popular Darío Santillán), Cristian Romo (Movimiento Popular La Dignidad) y Juan Carlos Alderete (CCC). Y envió su apoyo Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento).
En las próximas semanas, según anticiparon, se desarrollarán una serie de charlas virtuales con militancias y dirigentes sociales, sindicales y políticos para profundizar el debate sobre cada uno de los ejes del plan y enriquecer la propuesta a partir de los aportes que fortalezcan la iniciativa en la búsqueda de ampliar la base de consensos alcanzada. La meta es lograr el mayor respaldo posible antes de llevarle el proyecto cerrado al Presidente.
En principio, los nuevos trabajadores estarán divididos en varias áreas como reciclado social (cartoneros, carreros, recicladores), costura (polos textiles y de corte), fomento productivo para fábricas recuperadas, comercio popular y trabajos en espacios públicos, comedores, guarderías y bachilleratos populares, entre otras.
