Más del 60% de la población no accede a un empleo formal, y muchos de quienes lo hacen no recibieron aportes de sus empleadores.
Bajo el objetivo del déficit cero, la principal promesa económica del gobierno de La Libertad Avanza, se siguen licuando los haberes jubilatorios, tal como sucedió en los primeros meses ni bien asumió Javier Milei.
Con ese horizonte, entre los diez puntos del Pacto de Mayo que el Gobierno pretende firmar con los mandatarios provinciales figura una reforma previsional “que le dé sustentabilidad al sistema, respete a quienes aportaron y permita, a quienes prefieran, suscribirse a un sistema privado de jubilación”.
Así lo hizo saber el propio Milei en su discurso de la Asamblea Legislativa, al afirmar que el sistema previsional está «quebrado» y asegurar que las moratorias jubilatorias son una «afrenta moral» para los aportantes.
Como sea, un avance en ese sentido perjudicaría a al menos 7 de cada 10 argentinos, que acceden a una jubilación a través de alguna moratoria. Esta es una discusión de larga data, donde los jubilados que aportaron durante años en tiempo y forma se quejan de «bancar» la caja previsional y solventar a quien «no aportaron».
Sin embargo, eso no significa que no hayan aportado ni que el sistema esté quebrado. Al menos así lo señala el abogado previsional y periodista especializado en adultos mayores Christian D’Alessandro. Es una mentira que la gente se jubila gratis con una moratoria. Las primeras moratorias fueron para aquellos trabajadores autónomos que por algún motivo no podían aportar mensualmente. Con esa moratoria podían cancelar la deuda de autónomos”, explicó en declaraciones a medios de comunicación.
“En 2005 se amplió la posibilidad a quienes no eran autónomos para que se pudieran afiliar de manera retroactiva y pagar esa deuda. En ese momento se le descontaba las cuotas durante un plazo de 60 meses máximo. La persona compraba deuda de autónomo, la pagaba en cuotas. Podemos discutir si esos valores eran muy baratos o no, pero la gente lo compraba y lo pagaba, lo que debía haber pagado mensualmente lo pagaban después, capital e interés”, agregó.
En rigor, lo importante a tener en cuenta, según el especialista, es que el sistema no se financia únicamente con aportes y contribuciones, sino también a través de impuestos: “Parte de los impuestos van a sostener las jubilaciones de todos. Quien se jubiló como ama de casa pagó esta moratoria y, además, con la comida que compra, también sostiene su jubilación y la jubilación de otros”.
En paralelo, y algo ya sabido, uno de los motivos principales por los cuales la gran mayoría de la población accede a la jubilación a través de una moratoria tiene que ver precisamente con el alto grado de informalidad del mercado laboral argentino.
Por caso, según el último informe del Ministerio de Capital Humano, publicado en febrero, la población con trabajo registrado alcanzó los 13,323 millones de personas en noviembre 2023. “En términos desestacionalizados y en relación con el mes anterior, presentó una variación de -0,7% (88,6 mil personas menos)”, detallaron.
