Ivoskus reunió en la noche del jueves a funcionarios y concejales en el salón “Chateau Perdriel”. Como se esperaba, no hubo anuncios ni confirmaciones de candidaturas. Su reelección es un secreto a voces, pero el Intendente no la puso en palabras.
Ricardo Ivoskus reunió en la noche del jueves a funcionarios (secretarios y directores) y concejales en el “Chateau Perdriel”. Como se esperaba, una vez más no hubo anuncios ni confirmaciones de candidaturas. Ni la propia ni la de nadie. Su reelección es un secreto a voces, pero el Intendente no la puso en palabras.
Ivoskus llegó al salón acompañado de su esposa, la diputada del ARI, Lidia Naim. Una vez más realizó ante los presentes un balance de su gestión, retrotrayéndose a finales del año 99 cuando heredó un Municipio totalmente endeudado y con su patrimonio prácticamente diesmado por la crisis en la que la habían sumergido el peronismo de Antonio Libonati y Pablo Landolfi. Han pasado ya casi ocho años desde entonces. Tras la proyección de ese video memorioso, los comensales degustaron crepes como entrada, lomo con papas noisette y bizcochuelo con crema como postre.
Ya cerca de las elecciones, como en el 2005, el intendente confirmó que irá a declarar la semana que viene en el inicio del Juicio Oral por el tema del Fraude por el Coseguro Médico que administraba el Sindicato Municipal.Más adelante, habló de Vecinalismo, agradeció a Kirchner por las obras que se vienen y se refirió a la necesidad de que los 200 funcionarios presentes se anoten en el INSAM para elaborar la plataforma electoral como en el 2003.
El Jefe comunal pidió “mayor esfuerzo para continuar con el proyecto”, dio un tirón de orejas para algunos funcionarios que “llegan, como me cuentan, a las once de la mañana” y reconoció que, según la última encuesta, los vecinos “valoran lo realizado, pero dicen que la Gestión está estancada, respecto de finales del 2006”. Ivoskus dijo estar algo cansado de tener que insistir y escuchar reclamos por los “baches y luminarias, sobre los que se avanzó mucho pero habrá que seguir durante nuestro tercer período”.
Sobre el final advirtió que “la oposición no va a querer perder el poco poder que le queda, por lo que estemos preparados para los ataques que se vienen…”. Hubo sonrisas, brindis y cierto desconcierto, pero la mayoría se retiró pensando, en voz baja, que mientras haya Ivoskus para rato, sus vidas tendrán más sentido.

