Cultora del bajo perfil, académica, más técnica que experimentada en la negociación política, la ministra de Economía de Scioli navega el conflicto con el gobierno nacional con las arcas en rojo y enfrenta las internas de un gabinete provincial movilizado por la crisis política.
Silvina Batakis tuvo que aceptar que el peor escenario se hizo realidad y debió anunciar el desdoblamiento de los aguinaldos mediante un decreto. Dijo entirse “angustiada” por comunicar ese mecanismo para salvaguardar las cuentas bonaerenses. En el medio, presenció como su jefe, el gobernador Daniel Scioli, perdía la batalla interna con la presidente Cristina Fernández, que en público lo retó por no saber administrar.
La ministra de Economía no es política. Su vida transcurrió dentro del terreno académico. Es una técnica que vio como la interna entre Scioli y el kirchnerismo liquidaba su trabajo de gestión. Batakis es magister en Finanzas públicas y tiene un posgrado en una prestigiosa universidad de Inglaterra. Pertenece al círculo del anterior ministro, Alejandro Arlía, que en estos días se ofreció para recuperar su cargo y ayudar a revertir la situación.
Entusiasta de las nuevas tecnologías, desde su cuenta de Twitter se presenta como "madre, compañera, laburante, bostera, peronista sin fronteras y ministra de Economía", en ese orden. Notable descripción para la mujer que administra un presupuesto de 113.000 millones de pesos de la provincia más grande del país, paga o adeuda los sueldos y aguinaldos de medio millón de empleados públicos y carga sobre sus espaldas con la responsabilidad de salir delante de la mayor crisis financiera provincial de la última década.
Su imagen personal es la opuesta a la de la esposa de Scioli, la ex modelo Karina Rabolini. En su perfil de Facebook se muestra en una foto junto a Carlos Tevez; la ministra viste la camiseta azul y amarilla. "Es ferviente seguidora de Boca. Va a la cancha sola o con su hijo. A su marido no le gusta el fútbol, pero ella se vuelve loca", dijo un compañero de gabinete que la describió como "simpática, optimista y divertida". En Twitter, Batakis comentó la derrota frente al Corinthians: "Qué tristeza tan grande. Boca es y seguirá siendo pura pasión, en las buenas y en las malas", escribió. No comentó, en cambio, la partida que perdió por el envío de fondos, con la Presidenta.
Sus ídolos son los jugadores de fútbol Martín Palermo, Juan Román Riquelme y Diego Maradona. En Internet sigue la página oficial de Daniel Scioli y "Muy Boca". También tiene interés en otros sitios, de temas tan diversos como "Visit London" o "Yo estoy a favor de la legalización del matrimonio gay". Entre sus libros favoritos menciona La razón de mi vida, de Eva Duarte, y Carta al Greco, de Nikos Kazantzakis.
Las cuentas del estado provincial ya habían sido reprobadas por la Presidenta. De poco sirvió el gráfico y todos los power points difundidos por las redes sociales para defender su gestión. También el ministro de Economía de la Nación, Hernán Lorenzino, criticó su gestión.
Batakis, que mantiene un vínculo más armónico con el secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, le restó relevancia a la reprimenda: "Con el ministro de Economía hablamos a diario, no sentí ninguna descalificación", aseguró. En cambio, en estricto off the record , el hombre que más conoce a la ministra en la función pública admitió que "naturalmente, la relación está tensa". Otro hombre del gabinete provincial aseguró: "Amigos no son. Sólo tienen un diálogo institucional fluido".
Batakis conoce a Lorenzino hace más de una década. La relación entre ambos funcionarios se torno ríspida. "Antes lo conocíamos, ya no", dijo un miembro de su equipo. Batakis no tiene roce político para negociar: ésa es la principal crítica que le hacen los kirchneristas. "Nunca habla con la Presidenta", dijo un hombre de la provincia cercano a Cristina Fernández. "Le falta cintura política. Fue un error ponerla en ese cargo", opinó un diputado del Frente para la Victoria. "Scioli está enojado con ella por no anticiparle la crisis que se venía", dijo un funcionario de la gobernación. La versión que incluso dio cuenta de un virtual reemplazo fue desmentida. "No es verdad. Scioli le tiene alta estima", dijo el vocero del gobernador, Alejandro Delgado Morales.
Lo cierto es que Batakis no es la única asesora del gobernador en cuestiones económicas. En las reuniones participan también Rafael Perelmiter, Gustavo Marangoni, Alejandro Arlía y Carlos Fernández. Esta dinámica colectiva no fue diseñada para socavar a Batakis, afirmaron en la gobernación. "Scioli siempre trabajó en equipo. Su dinámica es como la de un equipo de fútbol. En este grupo cada uno tiene un espacio. Perelmiter, ex ministro de Economía de Buenos Aires, fue asesor económico de la familia de Scioli. Marangoni es el presidente del Banco Provincia, y allí también se desempeña Fernández. Arlía es el ministro de Infraestructura. Ninguno de ellos opaca la figura de Batakis. Cada uno tiene un rol específico. Scioli escucha a mucha gente antes de tomar decisiones", se informó en la Jefatura de Gabinete.
Ella, una funcionaria "hipersolvente", según uno de estos ministros que integran el equipo económico, no expone reparos ante este gabinete colectivo. "Muchas veces se reúne con Scioli a solas", subrayaron cerca de la ministra.
En las reuniones de Gabinete, donde la ministra toma mate y come caramelos, participan distintos actores. "Si las reuniones involucran al Bapro, asisten Marangoni, Perelmiter y Fernández", reconoció Batakis ante La Nacion. "En cambio, si se discuten gastos provinciales que dependen de la Secretaría General de Gobernación, participa Luciano Di Gresia", dijo la ministra. Las discusiones entre estos dos funcionarios se acentuaron en los últimos días. Di Gresia, ex secretario de Hacienda, incluso fue mencionado como eventual sucesor de Batakis. Ella minimiza los roces, y enumera: "También participan Alberto Pérez y Carlos Cuartango. Puntualmente, en la reunión sobre la transferencia de los 1000 millones para el pago de aguinaldos estuvieron Marangoni, Perelmiter y Arlía".
Este ministro, mentor político de la funcionaria, ocupó cierto espacio protagónico en estos días de alto voltaje político. Arlía mantiene una relación de respeto y admiración con Batakis desde hace quince años. Entonces Batakis no tenía militancia, más allá de una simpatía peronista. Nunca tuvo aspiraciones políticas.
La ministra hizo carrera al lado del ministro de Infraestructura. Cuando él fue titular de Economía, ella fue jefa de asesores y subsecretaria de Hacienda. Y en 2011, al dejar la cartera económica para ir a Infraestructura, Arlía la propuso como su sucesora. Entonces, Batakis tuvo la oportunidad para la que se había preparado a lo largo de toda su vida académica.
Egresada de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de La Plata, Batakis se diplomó con un máster en Finanzas públicas provinciales y uno en Economía ambiental de la Universidad de York, Inglaterra. Obtuvo diversas becas en el exterior. Se capacitó en Francia, Inglaterra y Chile. Su referente en Economía es Patricio Narodowski, un economista heterodoxo, cercano a Emilio Pérsico. En la facultad, Narodowski, adjunto del ex ministro de Economía Jorge Remes Lenicov, fue profesor de Batakis. Ahora, la alumna es jefa del profesor en el trabajo.
Entre las frases favoritas de Batakis se destaca una de Aristóteles: "El ignorante afirma; el sabio duda y reflexiona". En estas horas Batakis está obligada a dudar y reflexionar. No tiene margen para el error.
