Uno de los abogados defensores de los jóvenes atropellados en el confuso incidente aseguró que existe riesgo procesal y acusó a Juan Ignacio Buzali de entorpecer la investigación.
Uno de los abogados defensores de los jóvenes que atropelló pidió la detención de Juan Ignacio Buzali, esposo de la diputada provincial bonaerense Carolina Piparo, por considerar que existe peligro procesal de «entorpecimiento probatorio».
El abogado Martín De Vargos, representante de una de las víctimas del accidente que provocó Buzali cuando manejaba su auto en compañía de la legisladora, pidió la detención del conductor al entender que existe el riesgo de que entorpezca el proceso.
La fiscal María Eugenia Di Lorenzo, a cargo de la investigar el robo a Piparo durante la madrugada de Año Nuevo, aguarda los resultados de distintas pruebas, entre ellas del test de alcoholemia -realizado 33 horas después del hecho-, para determinar si imputa o no al esposo de la legisladora por haber atropellado a dos motociclistas a los que confundió con los ladrones. El abogado de los atropellados insiste en que son inocentes.
Además plantearon en el escrito que Buzzalli tuvo la complicidad de funcionarios municipales para obstruir la pesquisa. Y recusaron a la jueza Garmendia porque el hijo trabajó en el municipio.
— Vía Szeta (@mauroszeta) January 4, 2021
La Municipalidad de La Plata aportó a la Justicia imágenes sobre los presuntos autores del robo y se recuperó el celular que le sustrajeron a punta de pistola a Piparo.
EL CASO, SEGÚN LAS DISTINTAS VERSIONES.
Según el relato de la diputada bonaerense de Cambiemos, en la madrugada del 1º de enero fue asaltada por motociclistas cuando llevaba a su padre a su casa tras los festejos de Año Nuevo y le robaron la cartelera y su teléfono Iphone. Mientras se dirigían a la comisaría a realizar la denuncia, Píparo asegura que fueron interceptados nuevamente por los delincuentes y en ese momento embistieron a una de las motos para escapar.
Sin embargo, el abogado de los dos jóvenes atropellados, Martín de Vargas, sostuvo que sus defendidos no estuvieron involucrados en ningún robo.
El letrado contó que, tras atropellar a los jóvenes, Píparo y su marido huyeron del lugar a toda velocidad y fueron perseguidos por los amigos de las víctimas, que también se hallaban en motos.
«La moto quedó enganchada debajo del auto de Píparo, venía tirando chispas cuatro cuadras y la gente les pedía que paren», relató De Vargas, quien agregó que la mujer y su marido «hicieron una carrera alocada por toda la ciudad de La Plata, poniendo en riesgo muchas vidas, acelerando a fondo y pasando semáforos en rojo».
La versión del abogado coincide con el llamado al 911 que se hizo esa madrugada. «Un auto atropelló a una moto y se dio a la fuga”, dijo la vecina platense que llamó a emergencias.
Más allá de las distintas versiones, para los investigadores «no hay indicios» que indiquen que los jóvenes atropellados fueran ladrones. Lo que sí fue ratificado es que existió un robo previo al siniestro vial, aunque fuentes judiciales señalaron que «no existe ningún tipo de indicio» que permita sospechar que los jóvenes atropellados por Buzali fueran los autores del hecho.
