El mediático Oneto, abogado de Milei, sumó a un capo narco a su lista de clientes. Para defender a Mariano Rivarola, acusado del asesinato del «Zar de la droga» en Río Cuarto, se matriculó en Córdoba y logró la absolución
El actual panorama político y judicial en Argentina se ve entrecruzado por una figura que capta la atención: Francisco Oneto, el abogado que representa tanto al presidente Javier Milei como al empresario Fred Machado, quien enfrenta un pedido de extradición por narcotráfico y lavado de dinero. Pero el controversial letrado no solo teje vínculos en el ámbito de alto voltaje político y federal, sino que también ha dejado su marca en resonantes causas de la justicia cordobesa, llegando incluso a defender a un narcotraficante local acusado de un crimen por encargo.
El vínculo legal compartido entre Milei y Machado, en el contexto de que el gobierno promueve activamente la extradición del empresario a Estados Unidos, ya genera un claro conflicto de intereses. Mientras el Presidente impulsa la entrega de Machado a la justicia estadounidense por un caso de lavado de $550 millones de dólares, Oneto concentra sus esfuerzos en evitar precisamente esa expulsión de Argentina.
A esta compleja red de intereses se suma el pasado judicial de Oneto en Río Cuarto. Para participar en el juicio provincial por el asesinato de Claudio Torres, conocido como el «Zar de la droga», el mediático abogado tuvo que tramitar una matrícula en el Colegio de Abogados de Córdoba.
De «Narcolavado» a la Absolución de un «Zar»
La participación de Oneto en los tribunales de Río Cuarto abarcó dos expedientes de gran envergadura. Inicialmente, en el fuero federal, defendió a los hermanos Mariano y Andrés Rivarola, acusados de narcotráfico y lavado de activos en una de las causas más grandes en el sur de Córdoba contra el crimen organizado. Aunque resultaron con las condenas más pesadas en un juicio abreviado, la segunda aparición del letrado en el fuero provincial fue aún más notable.
En diciembre de 2024, Oneto volvió a Río Cuarto para representar a Mariano Rivarola —el mismo condenado federal—, esta vez acusado de ser el autor intelectual del homicidio de su socio, Claudio Torres, ocurrido en 2019.
La decisión de un penalista de su perfil de «descolgarse» de Buenos Aires para una causa local resultó llamativa, pero el juicio lo catapultó al recuerdo de los presentes. El final del proceso fue un momento cumbre: al escuchar el veredicto de absolución para Rivarola, la emoción del abogado fue palpable. Varios testigos recordaron haber visto a Oneto y a su cliente llorar juntos de alivio.
Un Perfil que Trasciende los Tribunales
Oneto, autoproclamado «abogado nivel Dios», ha sabido construir una imagen de penalista intransigente. Su exposición se multiplicó en las redes sociales y el streaming, así como en la televisión abierta, cimentando una notoriedad que, al igual que Milei, lo llevó a la política.
En las elecciones de 2023, el «abogado nivel Dios» fue el candidato a vicegobernador de la provincia de Buenos Aires, acompañando a Carolina Píparo por La Libertad Avanza. El trayecto judicial de Francisco Oneto lo consolida como un hilo conductor en casos de alto impacto, tejiendo una red de clientes que va del Presidente de la Nación a un narcotraficante local absuelto de homicidio.

