Ex sindicalista y actual jefe de la Corriente Clasista y Combativa, Juan Carlos Alderete admite que la clase media está harta de los métodos de lucha que ellos utilizan, pero sostiene que seguirán con sus cortes de calles, avenidas y rutas porque son eficaces. Duramente enfrentado con los Kirchner, que lo denunciaron por desestabilizador, dice que “el Gobierno está débil y por eso busca confrontar”. Maneja 40 mil planes sociales de 150 pesos.
“Sabemos que molestamos a los trabajadores de la clase media con nuestros principales métodos de lucha -cortes de calle, acampes, marchas- pero, lamentablemente, si no hacemos ruido, si no cortamos calles, el Gobierno no responde”. Así confiesa el jefe piquetero Juan Carlos Alderete, de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), el mismo al que la presidenta Cristina Fernández incluyó entre los “destituyentes”.
Alderete lidera desde La Matanza profunda uno de los movimientos sociales más grandes del país, con 60 mil adherentes en 21 provincias, y que gestiona 40 mil planes sociales, de 150 pesos cada uno.
“Una de nuestras mayores debilidades es la falta de una política de confluencia con la clase media”, admite.
“En 2001 lo logramos, nos acercamos a ellos y nació el recordado canto ‘Piquete y cacerola, la lucha es una sola’. No fue en vano esa unión y considero que desde entonces ya no nos tienen miedo como al principio, muchos ciudadanos empezaron a respetar el reclamo, pero casi todos continúan molestos con nuestra metodología”. El líder de la CCC se toma con tranquilidad la pregunta sobre qué hará en relación con la denuncia penal que recibió del Gobierno días atrás por “desestabilizador social y generador de caos”.
“Sinceramente no me preocupa, ya que los primeros en utilizar métodos antidemocráticos son los miembros del Gobierno y no nosotros. Son ellos los que siguen reprimiendo a los manifestantes, ignorando las necesidades básicas de los más pobres y obligando a los miembros de los movimientos sociales K a concurrir a las marchas bajo amenazas de quitarles el plan social”, responde al instante.
CLIMA CONVULSIONADO
La semana comenzó con anuncios apocalípticos para el miércoles, con pronósticos de una ciudad sitiada y aislada, con todos los accesos a capital cortados y con la sede del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, en 9 de Julio y Belgrano, tomado.
Gran parte de esas acciones lograron ser conjuradas por el gobierno con negociaciones. Pero no todas. El jueves, distintas agrupaciones piqueteras de izquierda cortaron tres carriles de la 9 de julio frente al Ministerio de Desarrollo Social. Un día antes, el miércoles, la gente de Raúl Castells, líder del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD), logró cortar la Av. Pavón durante toda la mañana, aunque se quedaron con las ganas de cortar el Puente Pueyrredón. Se anunció una marcha K para el 20 del corriente y fue suspendida a las pocas horas, a pedido exclusivo de la Presidenta.
Mientras tanto, la Iglesia pidió pacificación y diálogo ante la nueva oleada de conflictos sociales y sindicales. ¡Sorpresa! Los únicos que parecen haber quedado más o menos conformes con la respuesta del gobierno son los hombres de Juan Carlos Alderete. Los reclamos de la Corriente Clasista y Combativa fueron escuchados y atendidos el miércoles en las dependencias del Ministerio de Desarrollo Social, en una reunión con los directores nacionales del organismo, Sergio Berni y Carlos Montaña, y los gerentes nacionales del ANSES, José Ruega y Mariano Cascallares. Alderete expresó su rechazo al mecanismo de distribución de las cooperativas proyectadas dentro del Programa Argentina Trabaja y los 100 mil puestos de trabajo prometidos.
“Para acceder a los puestos de trabajo se tiene que arreglar con los intendentes y los punteros oficialistas. Esto demuestra que el propio Gobierno está reforzando el sistema clientelar y justamente esto es lo que queremos evitar. Estamos buscando transparencia y no desestabilizar al Gobierno, como acusan distintos funcionarios K.”
Criticó también la implementación del “subsidio a la niñez” y lo tildó de “contradictorio”. “Se dice que es un seguro universal, pero en realidad incluye a unos pocos. Para empezar, la base de datos es restrictiva, ya que está sujeta a las listas de ANSES, que no se actualizan desde 2002. Además, el Gobierno no tiene en cuenta que la mayoría de los aspirantes al subsidio hacen trabajos informales, por lo tanto, no están registrados.”
Durante la reunión, aseguran en la CCC, los funcionarios K reconocieron en nombre del Gobierno las distintas irregularidades y desprolijidades y asumieron compromisos concretos. El primero de éstos salió a la luz el jueves con la instalación de oficinas oficiales de ANSES en La Matanza.
Por otra parte –y entre una serie de puntos que se comprometieron a modificar–, el Gobierno tomó el compromiso de incorporar a los beneficiarios de todos los planes sociales al programa Argentina Trabaja. Gracias a la reunión, el Ministerio no fue tomado.
Según Juan Carlos Alderete, “la modalidad de cortes de calles y toma de organismos públicos dejó de ser exclusivo de los movimientos sociales desde el año 2001”. Detalla: “Desde ese entonces, los chicos comenzaron a cortar calles y a tomar colegios como forma de protesta, los trabajadores de la salud a tomar hospitales e interrumpir el tránsito, la sociedad en general comenzó a reclamar por seguridad cortando avenidas y, por supuesto, los prolongados cortes quedaron demostrados en el transcurso del año pasado durante el enfrentamiento del campo con el Gobierno”.
¿CUÁL ES, EN SU OPINIÓN, LA PERCEPCIÓN DE LA SOCIEDAD RESPECTO AL GOBIERNO? ¿EXISTE APOYO GENUINO?
“El Gobierno está débil y ellos mismos lo saben, por eso busca confrontar con aquellos que los critica, sobrevalorar el enfrentamiento y correr de lugar las respuestas a las acusaciones que recibe. Además, se sabe que sin el apoyo del líder sindical de la CGT, Hugo Moyano, el Gobierno ya hubiese caído. El matrimonio Kirchner lo tiene bien claro este punto, por eso va a continuar haciendo todo tipo de concesiones con la CGT, sin importar los métodos represivos y violentos que Hugo decida usar”.
¿QUÉ TIENE PARA DECIRLE A AQUELLOS QUE ASEGURAN QUE EN LAS MARCHAS SE COMPRAN A LOS ADHERENTES POR ‘EL PANCHO Y LA COCA’?
“Que en muchos casos es cierto y que, entre los que conozco, ocurre en el actual Gobierno, ya que los compra con los planes sociales y los amenaza con quitárselos si no participan de las marchas oficiales. Y lo digo con conocimiento de causa, ya que muchos compañeros que hoy forman parte de la CCC se adherieron luego de haberse quedado sin su puesto entre las filas K”.
Y A USTED... ¿LO INTENTARON COMPRAR?
“Sí, todos los gobiernos de turno me ofrecieron cargos para mí y para mí gente a cambio de mi apoyo. Pero no acepté porque no existía una política social seria que lo respaldara”.
EMPECEMOS POR LA RELACIÓN CON LOS KIRCHNER...
“En diciembre de 2003 el ex presidente me sorprendió con un llamado de felicitación por Navidad y fin de año. Me dijo que quería visitarme por el barrio de María Elena (La Matanza) que es donde vivo. Le dije que sí para escuchar lo que tenía para ofrecernos. Días después, llegó en helicóptero hasta la puerta de mi casa. Me propuso formar parte de su gobierno, me ofreció el cargo de Secretario de Tierras y Urbanismo de la Provincia de Buenos Aires, pero decidí esperar antes de contestar;primero quería observar cómo se manejaba en los primeros meses de gobierno. Cuando le reclamamos una política de inversión en obras públicas para generar trabajo genuino, nos ignoró”.
“Cuando le presentamos proyectos propios para obtener trabajo en blanco y disminuir la brecha de la pobreza, también nos dejó sin respuesta. Después de unos meses decidimos corrernos. No estoy de acuerdo con la economía social ya, que no somos un país del primer mundo y por eso nuestro principal reclamo es trabajar. Si aceptamos los 150 pesos de los planes sociales es porque son un medio para sobrevivir, pero no lo consideramos como un fin en sí mismo”.
Y EL EX PRESIDENTE EDUARDO DUHALDE, ¿QUÉ CARGO LE OFRECIÓ? ¿QUÉ TIPO DE RELACIÓN MANTUVIERON?
“Me propuso que componga la lista de diputados nacionales y que lleve a una veintena de concejales de distintos distritos del país. Le agradecí, pero no acepté. Tuve muchas reuniones con él y su equipo de funcionarios en la Casa Rosada, pero no llegamos a un acuerdo. No existía un programa de medidas sociales concretas que me convencieran”.
¿QUÉ OPINIÓN TIENE ACERCA DEL GOBERNADOR DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES, SCIOLI?
“Es el `chirolita´ del Gobierno central. Ni se molestó en reclamar los puntos de coparticipación que el gobierno K le quitó y mediante los cuales se podría resolver una gran parte del déficit de la provincia. Ya no puede decirse que el gobernador tiene bajo perfil, porque lo que el Gobierno está haciendo es mantenerlo escondido mientras preparan, por debajo, la candidatura de Moyano”.
ESTA SEMANA EL JEFE DE GOBIERNO DE BUENOS AIRES, MAURICIO MACRI, LO ACUSÓ DE “JODER A LA GENTE”.
“Sinceramente, no me preocupa porque se trata de un opinólogo que elige salir a criticar antes de solucionar los problemas de la gente”.
Para finalizar, Alderete quiso destacar que “no estamos en guerra” y que no persiguen “la toma del poder”, pero que “no nos vamos a dejar maltratar” y resumió que no acuerda con las políticas sociales actuales de ningún partido político, por lo que prefiere mantenerse “independiente a los partidos de turno”.
CONSTRUYENDO CASAS PARA POBRES
La radio como compañía, un equipo de mate y el ruido de la pala para mezclar. Juan, junto a otras personas de La Matanza trabajan en la construcción de la primera de las veinte viviendas del barrio María Elena, que forman parte del Programa Federal de Emergencia Habitacional (PFEH) que construye la Corriente Clasista y Combativa (CCC). Entre 2004 y 2006, la Corriente ya construyó otras 44 casas en María Elena y en otro barrio cercano, René Salamanca.
Juan era un desocupado de una fábrica de congeladores y en la actualidad trabaja junto a nueve personas desde las ocho de la mañana hasta la cinco de la tarde. Se incorporó a la CCC hace tres años y hoy está muy orgulloso de sus logros. Rescata el trabajo en grupo, la unidad y la no competencia entre sus pares, que no sufren el maltrato que a su juicio se da en las empresas. “A pesar de ser este trabajo un paliativo, ayuda. Además somos la Cooperativa que termina las cosas en tiempo y en forma. Y el trabajo sale bien” , dijo.
Para ganar su dinero, las personas deben cumplir con las tareas asignadas por sus superiores, según la categoría a la que pertenecen. Estas se dividen en: ayudante, medio oficial y oficial, con sueldos entre $ 1.600 y $ 2.000. De este total, los trabajadores destinan, de común acuerdo, un ingreso mínimo al sostenimiento de la Sede de la CCC.
En diálogo con PERFIL, Héctor Osorio, Coordinador de la Cooperativas de Vivienda, precisó que la suma que reciben para comprar materiales y pago de mano de obra por casa es de $ 46.300, lo que considera desactualizado por la suba de precios. Desde la CCC aspiran a aumentarla a por lo menos $ 72.500.
Son casas de 43 m2, con dos habitaciones, cocina comedor, baño y lavadero. Sus destinatarios son personas de escasos recursos que viven hacinados en una vivienda precaria, pero cuentan con terreno suficiente para construir.
Una vez que controla que los interesados reúnen los requisitos para recibir una casa, la Corriente firma un convenio con la Municipalidad de La Matanza para disponer de los fondos e iniciar las obras.
Fuente: Diario Perfil
