Israel avanzó con la apertura de un consulado honorario en Ushuaia mientras una compañía petrolera de ese país se prepara para desarrollar tareas de exploración y extracción de hidrocarburos en las Islas Malvinas bajo una licencia otorgada por autoridades británicas. La situación generó preocupación en sectores que siguen el reclamo argentino de soberanía sobre el archipiélago.
El embajador israelí en Argentina, Eyal Sela, confirmó la creación de una representación consular en la capital fueguina. La jurisdicción prevista para esa sede abarcará Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, un área que incluye a las Malvinas, territorio cuya soberanía reclama la Argentina y que permanece bajo administración del Reino Unido.
En paralelo, la compañía israelí Navitas Petroleum adquirió el 65% de la licencia PL001 para operar en la cuenca norte de las islas. La firma, que cotiza en la Bolsa de Tel Aviv y cuenta con financiamiento parcial de fondos de pensiones israelíes, participa en un proyecto con un potencial estimado de 3.100 millones de barriles de petróleo.
El emprendimiento contempla el desarrollo del yacimiento Sea Lion, uno de los proyectos petroleros más importantes de la zona. La inversión prevista supera los 2.000 millones de dólares y la primera extracción está proyectada para 2028, con una producción estimada de decenas de miles de barriles diarios.
La participación de una empresa israelí en un proyecto autorizado por el Reino Unido generó críticas debido a la posición histórica de Argentina, que rechaza cualquier explotación unilateral de recursos en las islas. Desde Buenos Aires sostienen que las actividades económicas en el área disputada vulneran las resoluciones de Naciones Unidas que llaman a evitar decisiones que modifiquen la situación mientras continúe la disputa de soberanía.
En ese contexto, el periodista Eduardo Presto cuestionó la relación entre Argentina e Israel y apuntó contra la postura del Gobierno nacional frente a este escenario. En un mensaje difundido en sus redes sociales, sostuvo que existe una contradicción entre el respaldo diplomático al diálogo por Malvinas y las operaciones de una empresa israelí en la zona.
“Mientras diplomáticamente Israel dice que apoya las negociaciones entre Argentina y Reino Unido, su empresa israelita extrae recursos unilateralmente en un territorio cuya soberanía reclama la República Argentina”, afirmó.
Además, cuestionó la apertura del consulado en Ushuaia mientras avanza el proyecto petrolero y sostuvo: “Un consulado en Ushuaia que incluye Malvinas mientras se llevan el petróleo es legitimar la ocupación británica con una mano y saquear con la otra”.
Por último, Presto reclamó una postura más firme del Gobierno argentino frente al vínculo con Israel y afirmó: “Lo que hace Israel no es amistad ni apoyo, es un doble discurso y es un saqueo”.