El arquero no podrá estar en el determinante duelo del Xeneize contra la Academia.
Boca recibe a Racing este domingo a las 21.30 en la Bombonera, una verdadera final entre dos equipos que deben ganar para seguir con chances de clasificar a la próxima fase de la Copa de la Liga. Sin embargo, en el Xeneize amanecieron este viernes con una desagradable noticia: Sergio «Chiquito» Romero no podrá ser de la partida.
El arquero, una de las figuras del irregular equipo que dirige Diego Martínez, sufre una lesión en uno de sus pies y no logró recuperarse a tiempo para realizar la práctica con normalidad, por lo que desde el cuerpo médico ya dan por definida su ausencia en el trascendental clásico correspondiente a la fecha 10 del certamen.
En los últimos partidos, Chiquito venía dando señales de una molestia física pero fue en Santa Fe donde terminó de quedar expuesto el dolor que afectó su rendimiento. Ante el Tatengue tuvo un par de atajadas importantes para erigirse como el mejor de la cancha pero terminó mostrando poca reacción en el cabezazo del final que terminó decretando la victoria de Unión.
Según detallan desde Boca Predio, sede de los entrenamientos del conjunto xeneize, el pie de Romero se habría inflamado producto de un golpe, aunque se espera un parte médico que dé más precisiones sobre el diagnóstico y el tratamiento que deberá afrontar el ex arquero de la Selección Argentina.
Para Romero era la oportunidad de volver a enfrentar a Racing, club en el que se formó y que le sirvió de trampolín para llegar a Europa, donde desarrolló casi toda su carrera. El año pasado le tocó jugar contra los de Avellaneda en los cruces por los cuartos de final de la Copa Libertadores, siendo clave a la hora de los penales y recibiendo la desaprobación en forma de silbidos e insultos de parte del público en el Cilindro.
Romero siempre aclaró que era hincha de Racing pero que ahora se debía a la camiseta de Boca, aclarando que fue el Xeneize quien le dio la oportunidad de volver a atajar en el fútbol argentino. Cuando recibió el llamado de Riquelme, el subcampeón del mundo en Brasil 2014 se encontraba entrenando en el predio de la Academia mientras se recuperaba de una lesión a pesar de que el club de Avellaneda no lo consideró para formar parte del plantel que dirigía Fernando Gago.
