Para este viernes se espera la convocatoria formal a la asunción de los senadores elegidos en las elecciones de octubre, un movimiento que configurará un escenario más favorable para el oficialismo de La Libertad Avanza (LLA) dentro de la Cámara alta. Aun así, Unión por la Patria intenta anticiparse y promover una última sesión con mayoría propia este jueves.
Con la renovación parlamentaria, el bloque peronista —que retomará esa denominación— contará con 20 miembros, con posibilidades de sumar alguno más. Hasta que eso ocurra, el interbloque de Unión por la Patria mantiene 34 bancas, cifra que le permite solicitar una sesión, algo que ya proyectan concretar este jueves.
“Hay una idea de tratar de que haya el miércoles o el jueves”, confiaron desde sectores de Unión por la Patria. El rumor llegó a oídos de LLA, aunque aseguran que aún no fue convocada la reunión previa de labor parlamentaria. “Van a hacer todo lo posible para que no haya sesión”, advierten desde el oficialismo. En el entorno de un senador aliado son escépticos sobre la jugada peronista, pues saben que uno de sus legisladores debe regresar a su provincia el mismo jueves.
El asunto central pendiente es el proyecto de reforma de la ley que regula los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU), que ya cuenta con dictamen de la comisión de Asuntos Constitucionales.
La iniciativa había llegado desde Diputados con cambios, luego de que se rechazara establecer un plazo de entre 30 y 90 días para que el Congreso ratifique los DNU y también la exigencia de aprobación por ambas Cámaras para convalidar un decreto avalado previamente por el Senado. Los representantes de Unión por la Patria en Asuntos Constitucionales habilitaron el pase al recinto, aunque lo hicieron con disidencias.
Otro asunto sin resolver es la designación del nuevo secretario Administrativo del Senado. El puesto quedó vacante tras la renuncia de Emilio Viramonte Olmos en junio, luego de permanecer apenas un mes en funciones y retirarse en desacuerdo con los recortes promovidos desde la vicepresidencia que ocupa Victoria Villarruel. Paradójicamente, había sido la propia titular de la Cámara alta quien impulsó al abogado cordobés para ese rol.
El nombre que circula para reemplazarlo es el del director de comisiones, Alejandro Fitzgerald, también cercano a Villarruel. Si finalmente es confirmado, representaría un triunfo político para la Vicepresidenta, que en diciembre deberá convivir con un Senado más poblado de legisladores de LLA, algunos de los cuales expresan el desagrado que Javier Milei y Karina Milei mantienen hacia ella.
Además, Villarruel deberá compartir escenarios con una de sus rivales internas: la futura jefa del bloque de senadores de LLA, Patricia Bullrich. El oficialismo proyecta también para febrero desplazar de la Presidencia Provisional del Senado a Bartolomé Abdala, otro dirigente respaldado por la Vice. Como alternativas suenan la karinista Nadia Márquez —quien aparece como la opción más firme— y el fueguino Agustín Coto.
