El expresidente ve sus chances crecer en el fracaso de la gestión actual y la interna opositora se agita.
Mientras en Italia el expresidente juega al bridge, en la Argentina su espacio político juega otro juego: el de las internas.
Tanto la reivindicación que hizo Mauricio Macri del gobierno de Carlos Menem como los gestos que dieron la idea de que piensa en presentarse para un segundo mandato agitaron la interna entre potenciales candidatos para 2023.
Gerardo Morales dijo en público lo que ya decía en privado: que cree que el expresidente se presentará y que este Macri recargado está «en estado puro». Pero en el PRO también produjo reacciones: la presidenta del partido, Patricia Bullrich, también con aspiraciones presidenciales, se mostró incómoda ante un eventual escenario de Macri candidato. Dijo que eso la llevaría o a subordinarse o a enfrentarse, y que «ninguna opción es buena». Así lo expresó en entrevistas que brindó el fin de semana en las que salió a marcar la cancha dentro de la interna.
Bullrich también le tiró a Larreta por cortar el diálogo con ella.
La potencial candidatura de Macri generó mucho nerviosismo en Juntos por el Cambio. Y es que a medida que la Casa Rosada no controle la inflación y el oficialismo se hunda en sus internas, las chances del expresidente crecen.
Uno de los que está convencido de que se va a presentar es Morales, que salió a comerle los tobillos: lo cruzó por su reinvidicación del gobierno de Macri y dijo que no quiere «un gobierno de CEOs». Luego el gobernador de Jujuy salió a decir públicamente que ya lo ve candidato al exmandatario: “Macri está lanzado (a presidente) y está en estado puro. Dice lo que piensa sin tapujos. Si revindica a Menem, nuestra obligación es aclarar el tema y propiciar un debate interno”.
En el entorno de Macri, no tomaron a bien las respuestas de Morales, a quien acusan de estar constantemente tensionando la unidad de Juntos por el Cambio y de ser aliado de Sergio Massa y de la Casa Rosada.
Lo cierto es que la gestualidad del poder sigue estando en Macri dentro del universo PRO. Eso se vio el 1° de marzo cuando luego del discurso de Alberto Fernández ante el Congreso los referentes amarillos (todos) fueron a su casa a conversar.
Macri podrá o bien ser candidato o bien erguirse como el gran elector. A fin de cuentas, no falta tanto para el 2023.
