Habiéndose, más o menos, estabilizado la inflación mensual en torno al 4% y a la baja, el mercado espera más novedades del gobierno libertario y pone foco en la salida del cepo.
Habiéndose, más o menos, estabilizado la inflación mensual en torno al 4% y a la baja, el mercado espera más novedades del gobierno libertario y pone foco en la salida del cepo.
Con esa presión que cada vez es más fuerte, el Gobierno se encuentra en una disyuntiva, analizando los pro y los contra de hacerlo en este momento. Por caso, los principales dato a tenerlos en cuenta sería: la situación de las reservas, un esquema monetario apalancado en el crawling peg del 2% y una inflación que le costará bajar del 4%, dodo que si se libera el tipo de cambio, podría volver a rebotar.
Por supuesto, lo político cuenta y el gobierno viene de sufrir dos fuertes derrotas en el Congreso: el decreto que le daba fondos a la SIDE y la reforma jubilatoria que complica los números para el superávit fiscal, pero que de todas maneras sería vetado por el presidente la Nación, Javier Milei.
En ese contexto, ¿Qué ve el mercado? Martín Kalos, Director de Epyca Consultores, analizó en declaraciones radiales: «Salir del cepo implica una devaluación de más demanda en un mercado que no tendría más oferta del lado de las reservas, y también porque el proceso para desacelerar la inflación viene incorporando esta apreciación real cambiaria mes a mes, en una tasa de devaluación del oficial del 2% por la que todos los meses está un poquito más apreciado el tipo de cambio, eso todavía se puede aguantar. Te garantiza justamente las condiciones para que el gobierno pueda hacer esto y no estalle, pero se acumula una distorsión ahí».
Para FyMA, la consultora de Fernando Marull, «el mercado se pone ansioso». «Sin cambios» en el esquema cambiario, las reservas entas pueden empeorar a u$s8000 millones negativas a fines de 2024. «El mercado aún no pricea la salida del cepo en 2024. Nosotros pensamos que sería un escenario más deseable ya que pensamos que el costo de salir del cepo en términos de inflación y actividad es menor a lo que se imagina», estimaron.
Vale recordar que la semana pasada el Gobierno volvió a intervenir en los dólares financieros aunque a un volumen «menor». La situación se vio controlada porque el Banco Central fue comprador neto en el MULC por dos factores según Consultatio:1) La menor demanda de divisas del sector energético; 2) La dilación de pagos por parte de importadores ante la inminente baja del Impuesto PAIS. Para la consultora, «esta performance tiene fecha de expiración por la modificación en el esquema de acceso al MULC».
El riego país es algo que también es un factor que juega en todo este embrollo. Para Econviews, la salida del cepo depende más de la política que de la economía. «Registran beneficios y cuantifican los costos. Pero la política es otro negocio. La preocupación política más grande de Milei hoy parece ser un tema de rebote inflacionario. Acumuló credenciales bajand la inflación mensual de 25% a 4% y teme que un mes de 8% o 7% le queme popularidad», analizó y realizó una advertenecia: «la procastinación puede generar u alivio temporario pero crecería el riesgo de salir del cepo por las malas».
En paralelo, el blanqueo de capitales viene más lento de lo esperado para el Gobierno, la oferta de dólares de parte del agro viene en una mala racha. La cotización de granos y sus derivados industriales cayó a un piso de precio en cuatro años. Esto sin dudas pone un condicionante más a la salida del cepo cambiario en el corto plazo.
“La caída en los precios de la soja impacta en las reservas de la Argentina ya que los productores encuentran menos incentivos para liquidar la cosecha. ¿Cuántos dólares menos ingresarían a las arcas del Estado por este motivo? Fuentes del sector señalan que los ingresos podrían verse disminuidos entre 5.000 y 7.700 millones de dólares”, estimó un informe de Wise Capital.
