PRO, peronismo y radicalismo podrían confluir en un armado político de cara a las elecciones legislativas del año próximo. Los comicios correntinos como ensayo.
La foto del sábado por la noche en Malvinas Argentinas generó un fuerte gesto político teniendo en cuenta el armado que se está haciendo y que comenzó bien temprano con el objetivo de dar pelea real al kirchnerismo.
José Manuel De la Sota, Mauricio Macri y Jesús Cariglino coincidieron en las inmediaciones del Palacio Municipal malvinense con motivo de un desfile solidario organizado por Mujeres Ejecutivas Club Privado.
El gobernador de Córdoba estuvo haciendo un rally por la provincia de Buenos Aires; pasó por San Isidro primero, donde participó de un almuerzo con cuadros políticos del peronismo, luego los recibió el intendente de Malvinas Argentinas y después se trasladó a la sede de gastronómicos. En cada lugar al que De La Sota asiste su discurso es de tinte presidencial y para ello está trabajando, para poder ser un potencial candidato al ejecutivo nacional en el 2015.
El pasado no fue un fin de semana más sino uno en el que se intensificó el acuerdo entre el peronismo (un sector, claro) y el PRO del Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Las especulaciones sostienen que en la estrategia electoral entre estas dos fuerzas se sumaría una parte importante del radicalismo, y ello se fundamenta en la aparición pública que hace unas semanas Cariglino De Narváez y representantes del PRO mantuvieron con el intendente de San Isidro Gustavo Posee.
Esta posible y nueva triple alianza tendría su testeo en la provincia de Corrientes que el año que viene vota gobernador. De ser así y con una experiencia positiva se avanzaría en este mecanismo donde confluyan peronistas, radicales y macristas.
La relación entre Macri y De La Sota es cada vez más pronunciada y se asegura que Cariglino es el mediador entre estos dos referentes de la política nacional. Además el intendente de Malvinas Argentinas está preparando un acto para el 17 de noviembre en su distrito para recordar los 40 años del retorno de Perón a la patria tras el largo exilio. Podría servir para mostrar de manera pública hasta donde está avanzada la idea de un frente político que le dé pelea al Cristinismo y sepulte en 2013 sus ideas re reelección.
