Desde el club no emitieron un comunicado respecto a la situación y los hinchas esperan una respuesta. Tampoco se sabe si se suspenderá el estadio, pero debería estar listo para este fin de semana donde Independiente recibe a Rosario Central el sábado 17 de agosto a las 15.

«Cada grada es un módulo de cinco escalones que están plantados en dos vigas, una de cada lado. Las vigas tienen 60 centímetros y estas gradas apoyan 30 centímetros de cada lado. Dos de las gradas sufrieron desplazamientos, uno de cinco y otro de dos centímetros», explicó Alejandro Castro, el arquitecto del estadio, en diálogo con Radio La Red la semana pasada.
Y remarcó: «No hubo ningún tipo de fisura, fractura o daño estructural en los dos elementos. Tampoco de caída o de derrumbe. Quedarán reparados entre hoy y mañana. Estamos haciendo un chequeo de por qué sucedió. El año que viene el estadio cumple 20 años».
En este sentido, explicó que no es la primera vez que ocurre un percance de esta magnitud con el sistema premoldeado del Libertadores de América-Ricardo Enrique Bochini, el que también tienen el Único Madre de Ciudades, de Santiago del Estero, y el de La Plata: «Pasó hace un año, cuando se desprendió otra soldadura. Este sistema es seguro. Tenemos todo a disponibilidad para que mañana se hagan las verificaciones. Queremos transmitir tranquilidad al socio de que esto no generó ningún tipo de riesgo ni lo va a generar a futuro», reveló.