El indicador elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella cayó en agosto a 2,12 puntos, el registro más bajo desde la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada. La pérdida de credibilidad alcanzó a todos los componentes del índice y reflejó un deterioro generalizado en la percepción ciudadana.
El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) se derrumbó en agosto y alcanzó el piso más bajo del ciclo presidencial de Javier Milei. De acuerdo con el relevamiento de la Universidad Torcuato Di Tella, el indicador descendió a 2,12 puntos, lo que implicó una baja del 13,6% en relación con julio y del 16,5% frente al mismo mes de 2024.
El estudio, realizado por Poliarquía Consultores en la primera quincena de agosto, marcó un quiebre tras cuatro meses de relativa estabilidad. El informe señaló que “la confianza en el gobierno alcanza su valor más bajo desde el inicio del mandato de Javier Milei”.
La serie histórica del ICG, vigente desde 2001, permite comparar distintas administraciones. El nivel de agosto resultó 16,3% inferior al registrado en 2017 bajo Mauricio Macri y 14,3% superior al que tuvo Alberto Fernández en 2021. El promedio acumulado en los veinte meses de gestión de Milei se ubicó en 2,48 puntos, levemente por debajo del de Macri (2,58) y por encima del de Fernández (2,17).
Deterioro generalizado
La caída golpeó todos los aspectos evaluados por el índice. La “Honestidad de los funcionarios” bajó a 2,54 puntos (-9,9%). La “Capacidad para resolver los problemas del país” cayó a 2,46 (-14,6%). La “Eficiencia en la administración del gasto público” descendió a 2,10 (-13,2%). La “Evaluación general del gobierno” quedó en 1,78 (-12,8%). Y la “Preocupación por el interés general” se redujo a 1,73 puntos (-18,2%).
La universidad recordó que existieron precedentes de caídas similares durante la actual gestión. En septiembre de 2024, el índice había alcanzado 2,16 puntos, con un retroceso del 14,8%, cifras muy cercanas a las de agosto de este año.
Contexto político y económico
El informe coincidió con un mes adverso para el oficialismo. Agosto estuvo marcado por la volatilidad financiera, con tasas intradiarias que superaron el 100%, y por reveses en el Congreso. Además, la encuesta se realizó antes de que estallara el escándalo en la Agencia Nacional de Discapacidad y de la derrota legislativa que sufrió el Ejecutivo en torno a la Ley de Emergencia en Discapacidad.
Diferencias por género, edad y región
El nivel de confianza fue más alto entre los hombres (2,42 puntos) que entre las mujeres (1,80). En términos etarios, los mayores de 50 años alcanzaron 2,16 puntos, seguidos por los jóvenes de 18 a 29 (2,11) y los de 30 a 49 (2,08).
La distribución geográfica mostró contrastes fuertes. El interior del país registró el mejor desempeño (2,39 puntos), mientras que en la Ciudad de Buenos Aires descendió a 1,76 y en el Gran Buenos Aires a 1,68.
También influyó el nivel educativo. Quienes completaron estudios terciarios o universitarios marcaron 2,31 puntos, los de nivel secundario llegaron a 1,96 y los que solo finalizaron la primaria quedaron en 1,50.
Factores adicionales
El estudio analizó la relación con la inseguridad y las expectativas económicas. El índice fue mayor entre quienes no sufrieron delitos en el último año (2,25 puntos) que entre quienes sí lo padecieron (1,73). En cuanto a la proyección económica, quienes creen en una mejora en los próximos doce meses se ubicaron en 4,15 puntos, mientras que los que esperan continuidad marcaron 2,46 y los que prevén un empeoramiento apenas 0,56.
La encuesta, realizada entre el 1 y el 14 de agosto sobre una muestra de 1.000 personas de más de 18 años, arrojó un margen de error de ±0,06 puntos.
La Universidad Torcuato Di Tella concluyó que “la variación del ICG fue negativa en sus cinco componentes”, lo que confirmó un retroceso en la confianza hacia el gobierno nacional en todos los segmentos de la sociedad.
