El Gobernador encara el año electoral con optimismo. Dice que el FPV va “camino a la posibilidad de un nuevo triunfo”, pero que para ello es necesario mantener fortalecido el espacio ante una posible unidad en la oposición. Elogia a Cristina y ve a Macri como el rival.
Es el inicio del “año más exigente y más apasionante”, según describe quien, de todos modos, asegura estar “tranquilo porque hice todo lo posible para llegar lo más preparado”. El proceso electoral, la relación con la Presidenta, la oposición y lo que viene de gestión en una extensa charla en su despacho. Entrevista de La Tecla a Daniel Scioli.
¿Cómo espera este año?
Obviamente va a tener más impronta política, pero tomándolo con mucha serenidad y responsabilidad, a partir de la experiencia y la confianza que tengo.
¿Cómo va a llevar la campaña y la labor ejecutiva a la vez?
Mi caso es muy particular, porque tengo un vínculo con la gente. Soy una persona pública hace más de 30 años, y no aparezco en los lugares sólo cuando hay campaña. La gente me ha visto siempre, y me ve. Es una forma natural, lo hago con mi agenda de trabajo, que es la mejor manera de dar mi visión de futuro del país, a partir de lo que estamos llevando adelante en la Provincia.
¿Le molestó que la Presidenta no estuviera en ninguna de las inauguraciones que hizo recientemente?
Si no pudo. Tiene una agenda muy complicada, con superposición de cosas. Aparte, no estaba previsto. Dicen cada cosa. ¿De dón-de sacaron que ella iba a estar? Sí estaba en lo de la cuenca del Reconquista, que fue algo histórico, como la cuenca del Riachuelo; se llegó a un acuerdo por un crédito de 280 millones de dólares que la Provincia estuvo trabajando, y cinco millones de personas van a ser beneficiadas. En la autopista La Plata la secuencia fue que el Gobierno nacional me la transfirió; yo le di de baja al concesionario por incumplimiento, y nosotros encaramos algo que muchos decían que no lo podíamos hacer. Y lo hicimos juntos, junto con los gremios, con empresas. Hemos cumplido los grandes objetivos. Y el puerto, también, si no no se puede sostener que se cumplan 420 millones de dólares de inversión.
¿Cómo están las relaciones con la Casa Rosada?
Bien, bien.
¿Se sintió aludido por algunas de las últimas críticas de la Presidenta?
A esta altura, ¿a vos te parece que yo, con 17 años de experiencia en esto (me sienta aludido)? Nooo. A veces hago bromas con las cosas que nos pasan. Le decía a un amigo: “Cristina con una fractura de tobillo y yo sin un brazo, ya no podemos dar más ventajas”.
¿Y están dando ventajas? ¿Cómo ve el proceso?
No, lo digo simbólicamente. Yo veo, como está ocurriendo en otros países de Latinoamérica, que la gente no quiere borrón y cuenta nueva y volver a empezar, quiere construir el futuro sobre lo que hemos avanzado. Yo lo llamo el capítulo del desarrollo; esto ha tenido etapas. (Néstor) Kirchner nos sacó del infierno, y Cristina profundizó cambios, logros, consolidó conquistas y transformó al país.
¿Y Daniel Scioli qué puede aportar?
Seguir con el desarrollo; cómo alcanzar la soberanía energética, cómo buscar desarrollar el complejo agroalimentario industrial, que el crédito internacional esté al servicio de grandes obras de infraestructura que mejoren competitividad, la productividad, cómo en la agenda de la ciencia y la tecnología buscamos agregar cada vez más valor a las materias primas, la biotecnología, cómo las energías renovables son parte de nuestra matriz energética, cómo contrastamos el cambio climático. Esa es la agenda. Y eso significa crear conciencia, porque esto exige un cambio cultural, reforestación, separación de residuos. Es la evolución, es el progreso. Hay que seguir con la integración latinoamericana, con corredores bioceánicos.
¿Cómo ve el proceso político dentro del FpV? Porque hay otros competidores.
Esa es la fuerza del Frente para la Victoria, que se nutre de la diversidad de los candidatos, de un espíritu que tiene su eje en el peronismo pero con corrientes de los movimientos sociales y otros sectores.
¿Qué les contesta a quienes dicen que al candidato lo va a elegir Cristina?
No ando contestando cada cosa que se dice. Creo que la Presidenta busca que sus políticas se proyecten hacia el futuro, que todo este esfuerzo que han hecho Néstor, ella, el pueblo argentino y todos los que humildemente contribuimos, ahora no sea la Argentina del siempre volver a empezar. Ella generó las condiciones, como marca la ley de las PASO, para que a través de las internas abiertas y simultáneas todos los partidos políticos elijan los candidatos.
Cuando las relaciones con la Casa Rosada no estaban bien, Florencio Randazzo era un nexo entre usted y el Gobierno nacional. ¿Qué pasó ahora?
Busco tener la mejor relación posible con todos los ministros nacionales, articular con los ministerios. No hay ninguna situación particular. Es más, yo destaco la política ferroviaria de la Presidenta; se hace un esfuerzo muy grande, con una inversión de más de mil millones de dólares.
¿Le gustaría compartir la misma boleta con Randazzo?
No es momento de hablar de especulaciones electorales. Yo respeto a todos, no voy a andar subiendo ni bajando candidatos; respeto la voluntad política de todos. Y creo que todos necesitamos de todos. Para poder ganar hace falta una gran unidad interna. Porque si del otro lado están haciendo ar-quitecturas electorales, para unirse como sea para ganarle “a”, nosotros tenemos la responsabilidad de mantenernos unidos, porque genuinamente siempre hemos formado parte de un espacio. Por eso yo trabajo en un programa quinquenal, en una plataforma acorde a todos los temas que están en debate, para explicarle al pueblo argentino cómo sigue este proyecto hacia delante. Cuando digo “lo mejor está por venir” es porque el país es como un paciente que se ha rehabilitado y que ahora está para correr la gran carrera.
¿Cree posible esa gran unidad?
Naturalmente la van a dar las PASO.
¿No cree que antes de las PASO también pueda haberla?
No sé.
¿Sería conveniente?
Yo siempre he sido muy competitivo. Mi primer paso en la vida política ha sido una interna en la Capital. Que puedan dirimir y después, como dice el axioma peronista, el que gana tendrá la responsabilidad de llevar esto adelante y el que pierde acompaña. Necesitamos de todos.
El peronismo lo acompaña.
Yo siento, en primer lugar, un reconocimiento a mis compañeros gobernadores, porque se han mantenido unidos al lado de la Presidenta en momentos difíciles. Hay un espíritu de unidad interna muy grande en el partido, en los intendentes, en el Go-bierno, para sostener este proyecto colectivo. Creo que hoy hay convicción de que va-mos camino a la posibilidad de un nuevo triunfo. Y el tiempo va a decir quién genuinamente representa la unidad, el consenso, el diálogo, la confianza, tiene experiencia, es previsible, da tranquilidad. Mi vida es un testimonio de eso. Es la primera vez que en un ciclo democrático se agarra un país en condiciones normales, desendeudado, transformado y reindustrializado, entonces no hace falta ser el líder revolucionario pa-ra la refundación de Argentina. Algunos dicen “cambio, cambio, cambio”, ¿Cambio de qué? ¿Qué es lo que quieren? Cuando hemos atravesado la mitad del río y lo peor quedó atrás, ¿vamos a volver a la orilla de la que salimos? Aparte, las contradicciones que tienen esos espacios, porque han sostenido posiciones en algunos temas, como en el caso YPF o las AFJP, y ahora se dan vuelta; y ahora YPF es bueno y es buena la Asignación Universal por Hijo.
Eso es Macri.
Creo que cuando la Presidenta dice “acá se debaten dos proyectos de país”, está claro cuáles son: el que está expresando el PRO, Macri, y el del peronismo del Frente para la Victoria.
¿A Massa lo saca de la cancha?
Yo no saco de la cancha a nadie, pero él ha agarrado un camino en el que, evidentemente, se ha alejado del peronismo, de los sectores kirchneristas; ha tomado una posición que es de público conocimiento, y creo que ese espacio lo está representando genuinamente, como el original, Macri, que se ha mostrado siempre como la contracara de este proyecto. Ahí está este escenario que se va configurando. Ellos han tenido posiciones claras en algunos aspectos. ¿No dijeron que había que ir a negociar con los acreedores? O no votaron en contra de YPF, o en contra de las AFJP. Digamos las cosas como son. Y cuando vos ves la evolución de los niveles de endeudamiento de la Ciudad (de Buenos Aires), te vas a dar cuenta. O cuando ves la exorbitante presión fiscal que hay en la Ciudad, ahí te das cuenta de cuál es la visión de un sistema de impuestos a aplicar o de deudas para contraer.
