Fue en la Residencia del Gobernador. El mandatario provincial no ahorró en elogios a su gestión, hubo agradecimientos especiales para el Jefe de Gabinete, Alberto Pérez y el titular del Senado, Federico Scarabino. Convocó a la “unidad” y remarcó que se viene un año complejo. Un discreto llamado a trabajar por la reelección.
A lo largo de todo el año, el Gobernador bonaerense fue uno de los dirigentes políticos que más reacio se mostró a opinar sobre 2011, así como también se negó a expresar definiciones en torno a las candidaturas. Pero, en la reunión de fin de año que encabezó frente a cerca de 500 funcionarios de la provincia una fisura se produjo en ese muro que el sciolismo había construido a lo largo de todo 2010 y Scioli se lanzó de lleno a su último año de gestión pensando en la reelección.
Durante su discurso Scioli se refirió en particular al jefe de Gabinete de Ministros, Alberto Pérez, a quien definió como “un trabajador incansable”; y al Presidente del Senado, Federico Scarabino, a quien le agradeció que en ausencia de Balestrini haya logrado cumplir con “ese rol institucional de ocupar el lugar de Alberto y también presidir el Senado y poder hoy llegar a fin de año con una Provincia que tiene su presupuesto aprobado”.
Bien cierto es que Scarabino, quien asumió con un perfil más bien bajo en medio de la conmoción instalada por el cuadro de salud de Alberto Balestrini internado tras haber sufrido un ACV, consiguió que el Senado funcione con total normalidad durante los 8 meses que representan prácticamente todo el período legislativo. Por lo tanto, sin quererlo, se convirtió en una pieza más que importante en el esquema del Gobernador Scioli.
Por otra parte, el discurso tuvo una referencia permanente a lo que se viene: el último año de gestión en un contexto electoral que ya se perfila como una batalla cruenta. El mandatario provincial es cuestionado duramente por varios sectores de la oposición por su relación con el Gobierno Nacional, entre otras cosas, pero en rigor Scioli tiene a cuestas unos cuántos años en política y sabe que en años como 2011 los errores de gestión se pagan muy caros a la hora de las urnas.
En este sentido, señaló “este año próximo va a ser un año de características muy fuertes desde el punto de vista político” y encomendó a los presentes “tenemos que estar preparados, organizados, más allá de la responsabilidad que le he asignado a cada uno, el compromiso político como militante, esto es muy importante de que se comprenda en profundidad en cada rincón de nuestra Provincia”.
Asimismo subrayó “dado el año que vamos a enfrentar es muy importante que estemos más unidos que nunca y muy atentos porque evidentemente en un año político todas las cuestiones adquieren otra dimensión”.
Si bien la postura oficial es no definir las candidaturas hasta que los tiempos electorales les pisen los talones, en la cena hubo un claro llamado a trabajar con la cabeza puesta en los comicios. Este pedido a todos los funcionarios de “hacer bien los deberes” reconoció que el contexto de 2011 no perdonará errores.
Por último, el acto de cierre del año que tuvo como escenario una gran carpa armada en los jardines de la Residencia oficial de Scioli, tuvo su impronta kirchnerista no sólo en el discurso en el que remarcó la importancia del trabajo articulado entre provincia y nación, sino también a través de la decoración: dos imponentes fotos de Néstor y Cristina colgaban en lo alto, detrás de la mesa de oradores.
