El gobernador es un actor fundamental en la campaña del FpV y apuntala al poco conocido precandidato Martín Insaurralde. Cese del fuego con sectores del kirchnerismo que lo suelen fustigar. Sus planes para 2015. Massa, el contrincante.
Por Elisa Rossi
Y un día las acciones de Daniel Scioli volvieron a subir. El gobernador mantuvo su discurso y a la hora de las definiciones electorales actuó como decía que lo haría: en las filas del kirchnerismo. Más adelante, si se vence el cerco informativo, podrá confirmarse qué hubo de cierto de sus coqueteos con De Narváez y Sergio Massa.
Está claro que en el Frente para la Victoria dos personas se pusieron la campaña al hombro – por motivos diferentes -: la presidenta Cristina Fernández y el ex motonauta. Martín Insaurralde, el primer precandidato a diputado por Buenos Aires, da “buen muchacho”, pero no es todavía conocido masivamente.
Entonces, Scioli brinda un apuntalamiento a base de su alto nivel de imagen positiva. Muchas veces se habló de su “traje de amianto” para esquivar los temas más complicados de la Provincia. En ese sentido, las noticias se repiten a diario: Scioli yendo a todos lados con el lomense y haciendo declaraciones en sintonía con el relato k. Hasta aquellos funcionarios y dirigentes que lo fustigaron hasta hace diez minutos deben aplaudirlo en sus múltiples apariciones públicas. No obstante saben que otra historia comienza el 28 de octubre.
El kirchnerismo no tiene para mostrar muchas más caras que traccionen votos. Por caso, Amado Boudou acompaña también a Insaurralde en su recorrida por el vasto territorio bonaerense. Pasea su sonrisa y elogia a los candidatos locales, pero es aún un hombre bajo la lupa de la Justicia y en un punto para el FpV hasta podría convertirse en un salvavidas de plomo.
Más allá de la coyuntura política actual y de las necesidades del kirchnerismo, el gobernador tiene sus propios planes para 2015 y siente que todos los escenarios le son favorables. Massa es un contrincante para dentro de dos años, por lo tanto este 2013 podría ser la primera batalla de esa contienda final. Por las dudas no es su nombre el que aparece en la boleta del FpV; si los números son adversos, otro será el derrotado.
