Los cambios forman parte de un acuerdo con el gobierno nacional. Casal seguirá al frente de Seguridad, pero deberá consensuar el nombre de la futura jefatura de la Bonaerense con Nilda Garré. Buscan renovar la imagen de la cuestionada fuerza. La influencia del Caso Candela.
En el contexto del inició de un nuevo mandato, y con el objetivo de “oxigenar” la gestión, el gobernador bonaerense, Daniel Scioli se prepara para descabezar la cúpula de la cuestionada Policía de la provincia de Buenos Aires.
La mayor fuerza policial del país -cuenta con más de 55 mil efectivos- recibirá así al tercer jefe policial desde que Scioli le devolvió la jefatura de la policía a un uniformado. Esto no implicaría la salida del ministro de Justicia y Seguridad, Ricardo Casal, a quien el mandatario ratifica semana a semana en el cargo.
Los cambios en la cúpula de “La Bonaerense” llegarán mediante un acuerdo con el Gobierno nacional, que varias veces reclamó modificaciones en la política de seguridad de Scioli. Por ello, el mandatario provincial esperaba el regreso de la Presidenta de Francia para poder sentarse a definir los nombres.
Sin embargo, ya hubo algunas conversaciones entre funcionarios de la cartera comandada por Casal con el Ministerio de Seguridad nacional, a cargo de Nilda Garré. En estos diálogos informales ya existiría un alto nivel de consenso para avanzar en el descabezamiento de la cúpula de la Policía provincial.
El primer implicado en estos cambios es el actual jefe de la fuerza, Juan Carlos Paggi, quien asumió en el cargo en febrero de 2009, cuando Daniel Salcedo renunció. Paggi logró resistir al frente de la Policía enfrentando varios casos difíciles para la gestión de Scioli, como el de la familia Pomar, que en el mismo año que asumió había desaparecido y fue encontrada muerta 24 días después al costado de la ruta por un ciudadano que pasó por el lugar.
Este episodio les costó el cargo a varios jefes policiales que en aquel momento estaban bajo la dirección del ministro de Seguridad Carlos Stornelli, e incluso provocó la renuncia del subsecretario de Investigaciones e Inteligencia Criminal, Paul Starc. Sin embargo, Paggi continuó y logró mantenerse ante la asunción de Casal en la cartera.
Pese a que los policías de calle piden que el hombre que esté al frente de la fuerza sea un hombre de “trinchera”, el jefe de la Policía es respetado en la fuerza que comanda, pese a ser un “técnico”.
Aunque desde febrero, Paggi y Casal se convirtieron en el blanco del Gobierno nacional, el caso de Candela Rodríguez, la nena de 11 años encontrada asesinada el 31 de agosto, tampoco provocó ningún cambio, pese a la presión de distintos dirigentes ultrakirchneristas.
A Scioli le gusta demostrar que él es quien elige cuándo cambiar funcionarios. Por eso, esta vez y con la excusa de la renovación de la gestión, el jefe policial no correría con la misma suerte que en los casos anteriores. Paggi no sólo está en la mira de Nación, sino que también Casal busca cambiar la cúpula por hombres de mayor confianza.
En la conducción de la Bonaerense creen que el cambio es difícil de parar. “Es el área más sensible del Gobierno. Ningún jefe policial con la presión, no sólo del Gobierno nacional, sino de la ciudadanía, puede aguantar más de dos años, y Paggi ya los pasó”, explicó un funcionario.
Pero los cambios irían más allá de Paggi, ya que también está en la mira el subjefe, Hugo Matzkin, y varios de los más de veinte superintendentes que forman parte de la cúpula.
En tanto, ante la ratificación en el cargo del actual ministro por parte de Scioli, algunos dirigentes nacionales reclamaron la división de la cartera de Justicia y Seguridad para dejarle Justicia a un aliado K.
Sin embargo, el gobernador defendió esta semana la articulación que él mismo implementó. “Vamos a dar todo el apoyo para que el municipio (Almirante Brown) tenga una ciudad judicial modelo con última tecnología, donde realmente la articulación de Seguridad y Justicia vengan a cumplir las expectativas de todos los vecinos”, expresó el mandatario en la entrega de patrulleros junto a Casal.
Después de varias semanas de diferencias entre las carteras nacional y provincial, el jueves Garré y Casal se fotografiaron juntos en el marco de la firma acta de adhesión al “Protocolo de Actuación para las Fuerzas de Seguridad en el Rescate de Víctimas de Trata de Personas”.
