Durante el debate por el repudio al ataque contra Espert, la concejala de Unión por la Patria criticó la falta de condena a expresiones violentas del propio diputado y denunció una utilización política del caso para perseguir a militantes opositores.
Durante la sesión del Concejo Deliberante de San Isidro, donde se debatió un proyecto de repudio al ataque sufrido por el diputado José Luis Espert en su domicilio del 17 de junio, la concejala de Unión por la Patria, Manuela Schuppisser, cuestionó con firmeza lo que definió como una doble vara para condenar la violencia política.
Mientras desde bloques como el PRO y La Libertad Avanza se promovía una condena unánime al escrache contra Espert —un pasacalle con excremento animal y una consigna insultante frente a su casa—, Schuppisser llamó a reflexionar sobre los silencios selectivos ante discursos violentos proferidos por el propio diputado nacional libertario.
“No podemos ser cómplices del silencio selectivo. Cuando la violencia viene de los que quieren candidatear, este cuerpo decide callar. Y eso no es ingenuidad, es complicidad”, afirmó en el recinto.
La edil citó expresiones de Espert en medios de comunicación, como su afirmación de que “habría que colgar a cuatro o cinco kirchneristas en la plaza pública después de llenarlos de agujeros”, y recordó que esos dichos fueron repudiados incluso por instituciones como la Universidad Católica Argentina (UCA). “¿Qué línea divide lo repudiable de lo tolerable?”.
Schuppisser también denunció la detención de Alexia Abaigar, una militante detenida sin que se le haya detallado con precisión el delito imputado, y cuya situación se agrava por una enfermedad autoinmune. La concejala detalló que Abaigar fue incomunicada durante 72 horas y luego trasladada a una cárcel federal en Ezeiza, tras una orden firmada por la jueza Sandra Arroyo Salgado.
“Todo esto, por un hecho que, como mucho, puede representar una contravención municipal. Pero la Justicia y el Ministerio de Seguridad lo usan como herramienta de disciplinamiento político”, denunció.
La concejala recordó también que junto a Alexia fue detenida su madre de 70 años, y que la defensa todavía no pudo acceder al expediente completo. También apuntó contra la ministra Patricia Bullrich, quien difundió la detención en redes sociales antes de que la propia defensa tuviera información oficial.
Además, vinculó esta situación con el contexto general de hostigamiento a militantes: “En este país donde el presidente se jacta de ser cruel con los empleados públicos y los ‘kukas inmundos’, ser militante ahora parece un agravante penal”, advirtió.
En su cierre, Schuppisser pidió “más diálogo real y menos espectáculo punitivo” y exigió la libertad inmediata de Alexia Abaigar, al tiempo que alertó sobre una estrategia de disciplinamiento generalizada: “Están tratando de que tengamos miedo. Pero no nos vamos a callar”.
El proyecto de repudio al ataque contra Espert fue finalmente aprobado con los votos del oficialismo local y la oposición liberal, salvo por el bloque de Unión por la Patria, que votó en contra por considerar que la iniciativa estaba “manipulada políticamente” y omitía repudiar hechos aún más graves promovidos desde el poder.

