Bajo el nombre de «Hacemos», esta estructura política busca consolidar un espacio con raíces en el modelo de gestión cordobés, característico de las administraciones de José Manuel de la Sota y del propio Schiaretti.
Juan Schiaretti y Florencio Randazzo avanzaron en la conformación de un partido nacional con el objetivo de impulsar una coalición de centro para las próximas elecciones. Bajo el nombre de «Hacemos», esta estructura política busca consolidar un espacio con raíces en el modelo de gestión cordobés, característico de las administraciones de José Manuel de la Sota y del propio Schiaretti. Aunque aún en formación, el partido ya obtuvo reconocimiento legal en varios distritos y planea expandirse a nivel nacional.
Hacemos, que compitió en las elecciones presidenciales de 2023, ahora busca establecerse como una alternativa para las elecciones legislativas de 2025 y los comicios presidenciales de 2027. Florencio Randazzo preside el partido, acompañado por una vicepresidenta que surgirá del ámbito político cordobés. Schiaretti, aunque sin cargo formal, mantiene una participación activa en las decisiones estratégicas.
Desde el espacio afirmaron: “Si constituimos un partido es para competir. No hay dudas de eso”. La estrategia contempla alianzas en distintas provincias, adaptándose a las particularidades de cada distrito, donde las elecciones suelen desdoblarse y priman las lógicas locales. Actualmente, el partido cuenta con presencia oficial en Buenos Aires, Córdoba, Catamarca, Jujuy, San Luis y Tierra del Fuego. Además, están en marcha gestiones para sumar a la Ciudad de Buenos Aires, San Juan, La Rioja, Corrientes, Chaco y Neuquén.
El enfoque del partido incluye la defensa del federalismo, el impulso a la producción como motor económico y la promoción de una gestión eficiente. Dentro de este esquema, el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, desempeña un papel clave al buscar extender la influencia del modelo cordobés más allá de los límites provinciales. Su visión apunta a construir una coalición nacional con un perfil crítico hacia el kirchnerismo.
Figuras como Emilio Monzó, Nicolás Massot y Miguel Pichetto también se encuentran en este espacio, compartiendo la intención de crear un proyecto político renovador. A ellos se suman dirigentes provinciales como Emilio Baistrocchi (San Juan), Alberto Paredes Urquiza (La Rioja) y Julio Catalán Magni (Tierra del Fuego), quienes trabajan para consolidar la estructura partidaria en sus respectivas regiones.
Santa Fe emerge como un punto estratégico para esta iniciativa, con posibilidades de acuerdo con el gobernador Maximiliano Pullaro, quien mantiene una buena relación con Schiaretti. En Entre Ríos, el diálogo con Rogelio Frigerio también resulta prometedor. En la provincia de Buenos Aires, el intendente de Tigre, Julio Zamora, y otros dirigentes como Fernando Gray (Esteban Echeverría) y Juan Zabaleta (Hurlingham) se distanciaron del kirchnerismo y mostraron afinidad con este proyecto.
El objetivo de Schiaretti y Randazzo es sentar las bases de una coalición nacional que trascienda las estructuras tradicionales de Unión por la Patria y Juntos por el Cambio. Aunque el horizonte principal está puesto en 2027, la construcción de alianzas y la consolidación territorial serán los pilares para fortalecer esta alternativa de cara al futuro. La tarea implica un trabajo paulatino, adaptándose a los tiempos electorales y a la dinámica política de cada provincia.
