El legislador porteño Leandro Santoro cuestionó con dureza la posibilidad de incorporar a Miguel Ángel Pichetto a un frente opositor. En una entrevista televisiva, el dirigente sostuvo que esa alternativa representa “una locura ética, política y estratégica” y la definió también como “un disparate táctico” que solo generaría divisiones dentro del espacio.
Santoro explicó su postura con un argumento central: el rol que Pichetto ocupó en el Congreso durante los primeros años del gobierno de Javier Milei. “Este tipo le votó todo al gobierno de Milei”, afirmó. En ese marco, recordó el respaldo del dirigente a iniciativas clave del oficialismo, entre ellas la Ley Bases y el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. Según Santoro, esas medidas golpearon a la producción nacional, al empleo y al consumo.
El legislador también planteó que la dirigencia política debe prestar atención al clima social. En su diagnóstico, los votantes expresaron cansancio frente a los acuerdos sin coherencia política. “Loco, basta de traidores”, expresó al describir ese mensaje que, a su entender, se repitió en la calle y en distintos sectores del electorado.
Desde esa perspectiva, Santoro consideró que sumar dirigentes que respaldaron el rumbo económico del Gobierno implicaría desconocer el malestar social. También advirtió sobre un riesgo electoral. A su juicio, la incorporación de figuras sin votos propios podría provocar fugas de apoyo hacia otros sectores, tanto en el ala izquierda del electorado como en espacios moderados.
En ese punto, el dirigente insistió con una definición tajante sobre la estrategia política. “Son sumas que restan y lo sabemos todos”, sostuvo. Con esa frase descartó cualquier acuerdo con Pichetto dentro de un frente opositor.
Durante la entrevista también rechazó versiones sobre una eventual incorporación de Victoria Villarruel. Santoro interpretó esas ideas como señales de “gran desorientación” dentro del peronismo y cuestionó la improvisación en el armado político.
Más allá de las disputas por nombres propios, el legislador planteó que la prioridad del espacio opositor debe ser otra. Según su visión, el peronismo necesita recuperar identidad política y fijar un rumbo claro para enfrentar al oficialismo.
Santoro enumeró cuatro principios que, a su juicio, deben ordenar esa reconstrucción: justicia social, empleo y producción, orden y honestidad. Para el dirigente, esos ejes expresan demandas presentes en amplios sectores de la sociedad.
El diputado también remarcó la necesidad de reconstruir el vínculo con el entramado productivo, en especial con pymes, economías regionales y productores agropecuarios. En su análisis, ese diálogo resulta más importante que la búsqueda de acuerdos con dirigentes que no representan el humor social.
Con ese planteo, Santoro buscó marcar límites dentro del debate opositor. Su mensaje apuntó a un objetivo concreto: definir una alternativa con identidad propia frente al proyecto político de Milei.