Los vecinos expusieron e hicieron preguntas sobre la obra, que permitirá mejorar el tránsito, la seguridad vial y potenciar el desarrollo urbano de la zona. Hubo un clima áspero entre los comerciantes que estaban en contra del proyecto y los vecinos que estuvieron a favor. El oficialismo liberó la convocatoria para que todos se expresen y no quiso interferir. Algunos referentes de la oposición aprovecharon para bajar un discurso casi de campaña.
El Municipio de San Martín realizó una Audiencia Pública para presentar el Estudio de Impacto Ambiental sobre el anteproyecto de construcción del primer Paso Bajo Nivel de Villa Ballester, que estará ubicado bajo las calles Pueyrredón y José Hernández, y las vías del Ferrocarril Mitre.
La apertura del encuentro en el Club Las Heras estuvo a cargo del secretario de Obras y Servicios Públicos de San Martín, Carlos Rodríguez; el licenciado Máximo Lanzetta y el técnico Diego Fernando Cuesta, quienes participaron en la elaboración del Estudio de Impacto Ambiental; y el ingeniero estructuralista Horacio Delaloye, asesor de la Secretaría de Obras y Servicios Públicos.
Durante la instancia participativa y democrática, que se reglamenta según las leyes N° 11.723 y N° 12.475 de la Provincia de Buenos Aires, los vecinos y comerciantes pudieron exponer durante cinco minutos, y al final del encuentro hacerles preguntas a los especialistas.
Las instalaciones del club estuvieron colmadas. Los comerciantes que están en contra del emprendimiento se hicieron escuchar. Gritaron y repudiaron al Secretario Rodríguez, se quejaron de la ausencia del intendente Katopodis, mostraron carteles con leyendas en contra del túnel y repudiaron a otros vecinos que tomaron la palabra para hablar en favor de la obra.
El más vehemente fue Marcelo Gil, dueño de un garaje con capacidad para más de 30 automoviles, que estuvo toda la noche discutiendo con otros vecinos y gritando cada vez que alguien tomaba la palabra. Finalmente, en el micrófono, avisó que representa a una agrupación con más de 100 comerciantes y que no permitirán que se haga la obra. “Por medidas administrativas, medidas judiciales o con medidas de fuerza, pero no lo vamos a permitir”, amenazó Gil y anticipó un 2017 caliente en Villa Ballester.
Una vecina le contestó desde el micrófono: “Que a nadie se le ocurra hacer un piquete porque va a perjudicar a todo el barrio por un capricho comercial egoísta”. Otra, prefirió referirse a los que plantearon que no se tuvo en cuenta la opinión del ciudadano: “Acá algunos se quejan de que no nos escuchan, sin embargo hace tres años venimos debatiendo. Logramos frenar el proyecto anterior que no era bueno, y ahora estamos en un espacio abierto dando nuestras opiniones. Es mentira que no nos escuchan. La última gran obra del barrio fue en la dictadura. Vinieron y la hicieron sin preguntar nada”.
Los referentes políticos no se quisieron perder la oportunidad de bajar línea. La polémica por el túnel seguramente se instalará en la campaña del año que viene. El locutor llamó a los concejales Daniel Mollo, de Cambiemos; y Antonio Mazza, de UNA. Se habían anotado para dar su opinión pero no estaban presentes al momento del llamado. La ivoskista Emma Rosanó sí que pudo hablar. Dijo que acompañar un proyecto que sea bueno para el barrio, pero no el actual. En el predio también se vio a Verónica Dalmón y a Gustavo Suárez.
Otro que habló fue el Secretario de Servicios Públicos de Vicente López, y ex funcionario de los 12 años de gestión ivoskista Andrés Petrillo. Encaró el micrófono con estirpe de candidato y repudió las decisiones del intendente Katopodis y de la gestión municipal. Criticó la falta de un plan integral y lanzó sospechas de corrupción sobre los fondos de la obra. Como casi todos los vecinos, reclamó que los pasos bajo nivel, o “sapitos”, se hagan en Chilavert.
Por parte del oficialismo se pudo ver al presidente del Concejo Deliberante Diego Perrella, a los concejales Rodrigo Estigarribia y Sergio González, al Delegado de Villa Ballester Roberto Salar, al subsecretario de Obras y Servicios Públicos Andrés Alonso, entre otros. Ninguno tomó el micrófono para defender el emprendimiento de la gestión. ¿Fue una orden del propio intendente Katopodis? La intención pareció clara: cumplir con el protocolo de la Audiencia y dar vía libre a los vecinos para que se expresen, sin empantanar la jornada con discursos de propaganda.
LOS DETALLES DEL PROYECTO
El anteproyecto incluye la edificación de dos accesos en forma de L, que conectarán las calles Pueyrredón y San Martín en sentido norte-oeste, y las calles José Hernández y Dr. Aleu en sentido sur-este.
La obra permitirá reemplazar los pasos a nivel vehicular y peatonal existentes, que hoy generan aglomeración de vehículos y resultan peligrosos para los vecinos. Actualmente, el cierre de la barrera es de hasta 18 minutos por hora, generando interrupciones constantes de la circulación vehicular; 18.260 vehículos y 6.371 peatones transitan diariamente por el cruce a nivel; y 5.196 vehículos por día pierden tiempo en espera cuando la barrera se encuentra baja, generando la emisión de 5.299,92 m³ de monóxido de carbono (CO2), que producen una importante contaminación en el ambiente.
Al respecto, el secretario de Obras y Servicios Públicos, Carlos Rodríguez, señaló: “Esta es la obra más importante de los últimos 35 años, y permitirá resolver el problema del tránsito y del cruce de las vías, beneficiando a miles de vecinos. Como toda obra de este tipo genera inconvenientes a los frentistas, y vamos a trabajar para acompañarlos en este proceso”.
Y agregó: “Vamos a garantizar el ingreso de los frentistas, quienes junto a los comerciantes serán eximidos de las tasas municipales durante el desarrollo de los trabajos”.
Entre los beneficios de la obra se encuentran: la eliminación de la congestión de tránsito, la disminución del tiempo de cruce de las vías, mayor seguridad vial para transeúntes y vehículos, la reducción de la contaminación sonora y ambiental, la incorporación de nuevo equipamiento comunitario, el fortalecimiento del centro comercial, la revalorización de las propiedades de la zona, mejoras en el entorno de la estación de tren, y nueva forestación en cercanías del Paso Bajo Nivel.
El Plan incluye también la puesta en valor del centro comercial de Ballester oeste, sobre la calle Alte. Brown; el acondicionamiento del Pasaje Esmeralda; y el embellecimiento de los puentes de Ballester. Asimismo, el nuevo sistema de Pasos Bajo Nivel contempla la construcción de otras dos obras, una en Chilavert y otra en San Martín centro, con el propósito de favorecer el desarrollo y la integración urbana y social del distrito.
Al respecto, Rodríguez señaló: “Pronto convocaremos a una Audiencia Pública con los vecinos de Chilavert para la construcción de pasos bajo nivel en la zona, conocidos como “sapitos”, y así continuar con el Plan de Mejoramiento Urbano y de Movilidad Sustentable”.
Para más información sobre las características del proyecto, mapas y el estudio de impacto ambiental, los interesados pueden ingresar en el siguiente link: https://www.sanmartin.gov.ar/paso-bajo-nivel-de-villa-ballester/

