Del Hotel Libertador a San Isidro: el nuevo frente LLA-PRO ya tiene impacto local.
El rompecabezas político de la provincia de Buenos Aires tiene una nueva pieza central. En un acto cargado de simbolismo en el Hotel Libertador, La Libertad Avanza (LLA) y el PRO bonaerense sellaron formalmente su alianza para competir en las próximas elecciones. El acuerdo fue firmado por Sebastián Pareja, armador libertario, y Cristian Ritondo, presidente del PRO provincial, bajo la atenta mirada y bendición de Karina Milei, secretaria general de la Presidencia y jefa del partido a nivel nacional.
«Como presidenta del partido de LLA a nivel nacional quiero agradecer la grandeza que tuvo cada uno para dejar sus intereses particulares de lado», declaró Karina Milei, y fijó el gran objetivo de la coalición con una frase contundente: «Esto es kirchnerismo o libertad».
Este acuerdo provincial da un marco definitivo a los movimientos que ya se venían gestando en los distritos. El caso de San Isidro es el más emblemático: la presentación de la Mesa Política de LLA la semana pasada, con la participación activa de concejales del PRO, sirvió como un claro anticipo de esta estrategia.
El lanzamiento local, que buscaba construir «un San Isidro para vivirlo en libertad», ahora se entiende en su total dimensión. Fue el primer paso visible de un pacto cuyo principal objetivo en el distrito es consolidar una mayoría legislativa que favoreceria al intendente Ramón Lanús (Uno de los intendentes mas cercanos a LLA) en el Concejo Deliberante. La presencia de la concejala del PRO, Viveka Andersen, en aquel acto, ya no es un simple gesto de buena voluntad, sino la pieza local de un engranaje provincial.
En medio de esta reconfiguración, la conducción del armado libertario en San Isidro tiene un nombre y apellido claro: Alejandro Martucci. Como coordinador distrital de La Libertad Avanza, es la figura designada para ejecutar la estrategia provincial en el territorio. Su trabajo se desarrolla en relación directa con Andrea Vera, coordinadora de LLA para toda la Primera Sección Electoral.
En términos de votos concretos en el Concejo Deliberante, este nuevo acuerdo le permitiría al intendente Ramón Lanús empezar a construir una mayoría más sólida. A los respaldos con los que ya contaba de su bloque aliado ConVocación por San Isidro y el monobloque de Guido Alvarado (Cambia San Isidro), ahora se sumaría de manera formal el apoyo del libertario Alberto Montes y, fundamentalmente, el de las dos concejalas del bloque PRO San Isidro, Gabriela Martínez y Viveka Andersen. Sin nada confirmado, esto se vera con el correr del tiempo ya que fuentes cercanas al armado confirmaron que la unión busca evolucionar hacia «algo más amplio», con el fin de consolidar el poder legislativo local. La propia Andrea Vera reforzó la idea al dar la bienvenida en San Isidro a «todas las personas que compartan las ideas de la libertad», agradeciendo «la voluntad de unir fuerzas en este gran desafío»
Si el acuerdo sella la unión de un sector de LLA con el PRO, también cristaliza la fractura interna del oficialismo nacional. La alianza se construye entre el «mileísmo» puro, conducido por Karina Milei y Martín Menem, y el PRO alineado con Patricia Bullrich y Cristian Ritondo.
En este nuevo esquema, las ausencias en el acto de San Isidro de las concejalas Maria Feldttman y Debora Ruiz Zeballos cobran aún más relevancia. Su alineamiento con la vicepresidenta Victoria Villarruel, hoy enfrentada públicamente con el presidente Milei, explicaría de alguna manera su marginación del armado.
El acuerdo provincial, por tanto, no solo busca derrotar al kirchnerismo, sino también ordenar la interna libertaria, consolidando el poder de la facción del Presidente y su hermana, mientras se aísla al sector que responde a la vice.

