Activistas de la campaña Zona Norte señalan que el municipio ha implementado espacios que buscan persuadir a quienes solicitan una interrupción voluntaria del embarazo, en clara violación a la ley vigente.
El derecho al aborto es legal en Argentina desde 2021, tras la sanción de la Ley 27610 que garantiza la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE). Desde entonces, se han desplegado esfuerzos conjuntos entre personal médico y activistas para asegurar su implementación. Sin embargo, con la llegada de Javier Milei a la presidencia, un conocido opositor del aborto, ciertos municipios han comenzado a ignorar la legislación vigente, mientras que a nivel nacional se evidencia un recorte de fondos destinados a garantizar este derecho.
Un ejemplo de esta situación se observa en San Isidro, donde el cambio de gestión y las nuevas autoridades de la Maternidad Municipal han introducido el consultorio llamado “Maternidades vulnerables”. Según denuncias del colectivo de la campaña Zona Norte, este espacio no cuenta con personal sanitario capacitado, sino con voluntarias que intentan disuadir a quienes buscan acceder a un aborto, incumpliendo así con la normativa vigente.
Virginia, socorrista y activista de la zona, sostiene que la administración local está vulnerando la Ley 27610 y, con ello, los derechos de las personas gestantes. Explica que el intendente de San Isidro, Ramón Lanús, está incumpliendo una ley nacional, que no requiere de adhesión provincial para su aplicación.
La activista también menciona que sectores contrarios a los derechos se han visto fortalecidos bajo el nuevo gobierno, fomentando la creación de espacios que obstaculizan el acceso al aborto seguro. A nivel nacional, se observa un recorte de recursos para estos servicios, aunque la provincia de Buenos Aires mantiene políticas de género que le permiten enfrentar la situación con mayor respaldo.
“Nosotras recibimos llamadas todos los días de personas que nos dicen que tienen miedo de ir al sistema de salud porque temen recibir malo tratos. Pero también porque van a hacerse una ecografía y les hacen escuchar los latidos o les hablan de bebé. Es una lógica que siguen en el sistema de salud y que tiene que cambiar”
Desde el feminismo se sigue trabajando para que las personas que deseen interrumpir un embarazo puedan hacerlo sin miedo a malos tratos. Cada día, las socorristas reciben denuncias de personas que temen acudir al sistema de salud, donde se reportan prácticas como realizar ecografías obligatorias o hacer escuchar los latidos del feto, procedimientos que buscan manipular emocionalmente a quienes solicitan un aborto.
Fuente: Tiempo Argentino


