Son dos históricos del PRO que todavía no se manifestaron en sintonía con el ex presidente. Jorge Macri piensa en la Legislatura y no quiere descuidar a sus socios porteños (la UCR, CC y el socialismo). Por su parte, Santilli ya no tendrá un cargo ejecutivo desde diciembre y dilata lo más posible una definición.
La decisión de Mauricio Macri de pactar con Javier Milei rumbo al balotaje cosechó pocos acompañamientos dentro de Juntos por el Cambio. La dirigente de peso que se sumó rápidamente fue Patricia Bullrich, presidenta del PRO. A los pocos días se agregaron Néstor Grindetti, Cristian Ritondo y Esteban Bullrich, pero no muchos más.
Por eso el ex presidente hizo correr la voz de que la neutralidad significa jugar para el peronismo. Y exige que los históricos macristas se la juegan abiertamente por el libertario.
En ese sentido, el Ingeniero pretende dejar expuesto a los díscolos y, de a poco, aislarlos de su estructura. Dejarlos en evidencia.
Sus ex laderos, Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal, tomaron una posición neutral. El jefe de Gobierno saliente hasta enumeró todos los insultos y críticas aberrantes que Milei le había destinado en campaña. “No puedo apoyar a alguien que me dijo que quería aplastar”, repitió.
Ahora Macri tiene en la mira a su primo Jorge y a Diego Santilli, quien perdió la interna a Gobernador de JxC.
El primero asumirá como jefe de Gobierno en diciembre. Llegó a ese cargo apadrinado por Macri y ganándole la interna al radical Martín Lousteau (respaldado por Larreta). Jorge Macri necesitará de sus aliados de Juntos por el Cambio para poder gobernar y tener mayoría en la Legislatura porteña. Si bien los radicales perderán cargos en CABA con el cambio de mano de diciembre, Jorge no quiere dinamitar todos los puentes con al UCR capitalina. Mauricio le recuerda que los libertarios le podrían dar las manos que necesitaría en los próximos años.
Además de los radicales, Jorge Macri mira de reojo a la Coalición Cívica y a los socialistas, que llamaron a no votar a Milei. Por ahora, el ex intendente de Vicente López se limitó a la siguiente declaración: «Dentro de nuestra coalición hay muchas posturas individuales (…) No digo a quien voto porque si lo digo de alguna manera estoy comprometiendo a mi fuerza. Patricia aclaró que no habló en nombre del PRO». Lo que suceda en los próximos días en la relación Lousteau-Macri será determinante a futuro.
La semana pasada había llegado la primera advertencia de Lousteau: «El que decidió abandonar Juntos por el Cambio es aquel que tomó una decisión inconsulta». Y agregó: “Hoy, mientras acaba de terminar una elección ‘la fórmula’ que dicen ellos, fueron a hablar en nombre de los seis millones de argentinos que los votó. Y lo hicieron como fórmula refrendada que, desde el punto de vista legal, ya no existe más».
Junto con sus aliados, el PRO cuenta por ahora con 32 bancas de las 60 del recinto con la seguridad de mayoría automática para el quórum pero con la obligación de aliarse para mayorías especiales de 40 votos que, entre otras, exigen algunas leyes urbanísticas. Tras la elección , en conjunto y a la espera del conteo fino del escrutinio definitivo, el oficialismo tendría entre 30 y 31 bancas del recinto.
Por su parte, al ex presidente le costará un poco más la adhesión de Santilli, quien ya no tendrá que ejercer un cargo ejecutivo a partir del 10 de diciembre. El ex precandidato bonaerense considera que Ritondo y Grindetti se apuraron, y baraja la posibilidad de manifestar su postura en las próximas semanas, pero sin nombres propios. ¿Apelará al concepto de “cambio” para apoyar a Milei? Mauricio está presionando para eso.
