Aspiraba a ser el elegido por Bullrich y Macri para ser su candidato a Gobernador bonaerense. Quiere hacer valer su armado provincial para eregirse en árbitro en las PASO del próximo 13 de agosto entre el diputado larretista y el jefe comunal de Lanús. La relación quedó tensa con la Presidenta del PRO en uso de licencia y ya habla con Santilli y Larreta. Define en unos días.
El jueves, día que se comunicó que Grindetti será el hombre de Patricia Bullrich en Provincia, el presidente del bloque PRO en diputados se cruzó fuerte con la precandidata a Presidente unas horas después.
Él esperaba ser el elegido y quedó sorprendido y enojado. Al parecer Bullrich le reclamó que Vidal no saliera a apoyarla cuando se bajó el mes pasado y eso hizo ruido. Ritondo llegó a contestarle que nunca pensó que eso pudiera ser decisivo a la hora de quedarse afuera y el encuentro terminó tenso y sin la foto que esperaban en el comando bullrichista junto a ella y Grindetti.
En realidad, Mauricio Macri fue el gran elector. Pesó su relación de hace 40 años, el pasado de Grindetti en Socma, la empresa familiar de entonces del expresidente y la buena gestión como intendente de Lanús.
Ahora, el desplazado Ritondo quiere hacer valer su pequeña estrucutura bonaerense y ya se habla de su pase a las filas de Santilli y Larreta más allá que en la Cámara ha desarrollado, además, un buen diálogo con Milei.
En el PRO dan por seguro que tanto Bullrich como Larreta ya le ofrecieron a Ritondo la presidencia de la Cámara de Diputados para él o para María Eugenia Vidal si Juntos por el Cambio gana las elecciones
y, además, contención para sus legisladores y referentes provinciales. Es decir, lugares en las listas y espacios de poder. Es la garantía de supervivencia política pese a la frustrada candidatura a gobernador.
Sin embargo, Ritondo se tomará unos días para pensar sus próximos pasos políticos: entre este lunes y el miércoles quiere hablar con el centenar de dirigentes que le responden para saber cuál es su opinión: ¿seguir en el bullrichismo, pasarse a las filas larretistas o declarar la libertad de acción? Será una decisión clave tanto para Grindetti como para Santilli antes de medir sus fuerzas en las PASO.
