“Si ellos son hinchas, arreglarán el tema afuera de la cancha o como quieran. Si son de Boca que no lo perjudiquen”, disparó el máximo referente, y "estableció" las condiciones. Por su parte, el presidente afirma que “estamos a favor de la no violencia”, pero no toma medidas y todo indica que ante Vélez no habrá público visitante y podría caer una sanción a la “Bombonera”.
Boca está cerca de volver a salir campeón a nivel local luego de tres años de sequía porque parece que su paso no lo pueden detener. Luego de varios torneos irregulares encontró una solidez defensiva y efectividad en la ofensiva que lo depositan en la cima de la tabla, con una diferencia desorbitante de nueve unidades sobre su más inmediato perseguidor.
Pero pese a esto, un tema externo opaca todo lo bueno que se está haciendo dentro de las campos de juego. El tema de las barrabravas: Rafael Di Zeo volvió al ruedo tras cumplir una condena en la cárcel y se revolucionó el ambiente de la institución. Dos fracciones, posibles peleas, allanamientos y declaraciones cruzadas.
Son momentos en que pocos se animan a salir a declarar y hacerse cargo de lo que está sucediendo. Pero sí lo hizo el máximo referente de este equipo, Juan Román Riquelme, quien dejó en claro su postura a diferencia de la misma dirigencia que tiene una clara connivencia reconocida por los mismos violentos.
“Soy hincha y me molestaría que con Racing tengamos que ir a otra cancha. Si ellos son hinchas, arreglarán el tema afuera de la cancha o como quieran. Si son de Boca que no lo perjudiquen”, lanzó el volante a modo de firme pedido y, como se diría en el barrio, "poniéndoles los puntos".
Por su parte, Jorge Amor Ameal intentó ir en correlación con el futbolista al decir que "nosotros estamos a favor de alentar y en contra de la violencia", pero las decisiones en contra de estos grupos no llegan y se transforma inevitablemente en cómplice de los hechos.
Además, hay que sumarle las declaraciones de Di Zeo, quien apuntó directamente a los dirigentes del "Xeneize", al reconocer que "las entradas que recibímos salieron del club".
En medio de todo esto, fue allanada la "Bombonera" y podría ser clausurada. En ese caso, frente Racing, un rival directo en la lucha del torneo, deberá salir de su estadio y ante Vélez, uno de los mejores elencos de Argentina, no contaría con simpatizantes en el José Amalfitani.
Riquelme, en tiempos en que muchos callan, salió, volvió a confrontar con la barra y despejó toda clase de dudas: "Yo no le doy plata a nadie, no. Nosotros estamos tranquilos, yo vivo tranquilo”. ¿Será por eso que en su momento las banderas de aliento mostraban mayor apoyo hacia Martín Palermo? Ameal intentó seguir su línea, pero la falta de decisiones firmes le jugaron en contra y lo dejaron mal parado de cara a las próximas elecciones.
