El presidente azul y oro habló nuevamente con el plantel luego de la temprana eliminación en el torneo continental y una nueva frustración en la búsqueda de la Séptima.
Luego de la derrota estrepitosa de Boca ante Universidad Católica que significó la eliminación en la fase de grupos de la Copa Libertadores, el presidente del club, Juan Roman Riquelme, bajó al vestuario del equipo dirigido por Claudio Úbeda para hablar con el plantel.
El discurso duró unos 20 minutos y tuvo un tono más amplio a lo ocurrido con Cruzeiro. El Torero hizo un balance del semestre y se mostró decepcionado por la eliminación tempranera en el máximo torneo continental. Habló de recomponer la confianza para intentar modificar el rumbo.
Riquelme estuvo en el palco observando el partido, pero cuando el árbitro, Wilmar Roldán, anunció los minutos de adición, el presidente abandonó el lugar, molesto por un nuevo fracaso de Boca y, luego de la charla con el plantel, se retiró sin dar declaraciones.
Ahora, el presidente intentará jerarquizar el plantel para dar vuelta la página e ir en búsqueda de la Copa Sudamericana -jugará playoffs con O’ Higgins (Chile) en el segundo semestre. Además, habrá que esperar para determinar el futuro de Úbeda: ¿se queda o se irá una vez que finalice su contrato el 30 de junio?
