El peronismo bonaerense inició una ronda de reuniones para definir un frente único de cara a las elecciones legislativas, con Máximo Kirchner, Axel Kicillof y Sergio Massa como principales referentes. La cita en la sede del PJ mostró gestos de distensión y abrió el camino a un acuerdo que se formalizará en julio.
La sede histórica del Partido Justicialista nacional se convirtió otra vez en el núcleo de deliberación del peronismo. Representantes de las distintas fuerzas que integran Unión por la Patria mantuvieron un encuentro clave en Matheu 130. Allí comenzaron a trazar un posible camino de unidad, luego de meses de roces internos y desconfianza que se profundizaron tras la confirmación judicial de la condena contra Cristina Kirchner.
El gobernador Axel Kicillof buscó sostener los puentes de diálogo. En la previa, había conversado con la expresidenta y acordó avanzar con una serie de cumbres para consensuar el futuro nombre del frente electoral. Máximo Kirchner, presidente del PJ bonaerense, resolvió convocar el Congreso Provincial Ordinario para el sábado 5 de julio. En esa reunión se autorizará de manera formal la constitución de alianzas, según lo establecido por la Acordada 37/2025 y la Resolución Técnica 155/2025.
La jornada reunió a referentes de todas las terminales políticas. Estuvieron Mario Secco (Frente Grande), Martín Sabbatella (Nuevo Encuentro), Carlos Castagneto (Kolina), Guillermo Moreno (Principios y Valores), Rubén Eslaiman (Frente Renovador), Federico Fagioli (Patria Grande) y representantes de otros partidos menores. Entre ellos se contaron Patria de los Comunes, Unidad Popular, el Partido Solidario, el Instrumento Electoral por la Unidad Popular y ParTE. También participaron intendentes de peso, como Mariel Fernández (Moreno), Mayra Mendoza (Quilmes) y Federico Otermín (Lomas de Zamora).
La presencia de Mario Secco concentró la atención. Sectores del peronismo interpretaron que representaba al gobernador bonaerense, pero voceros cercanos a Kicillof aclararon que Secco acudió a un encuentro previo, identificado como “Argentina con Cristina”. Allí se discutieron medidas políticas contra lo que denominaron “la condena ilegítima y proscriptiva” que pesa sobre la exmandataria. “No la vamos a dejar tirada”, sostuvo Secco al retirarse.
La definición del armado electoral no quedó saldada. Aún resta que Kicillof, Máximo Kirchner y Sergio Massa coincidan en una reunión prevista para el 5 de julio, en la que pondrán nombre al frente que buscará competir en las legislativas. Según un dirigente que presenció las conversaciones, “va a terminar todo bien. No hay una sola reunión. Hay varias y todas en el mismo sentido, que es cerrar un acuerdo para ir todos juntos”.
La cita de Matheu se extendió durante dos horas. Los asistentes coincidieron en sostener la campaña de respaldo a Cristina Kirchner y consolidar una estrategia común frente al oficialismo de Javier Milei. “Hay que articular nuestra fuerza política a raíz de la fuerza de defender nuestra democracia y de Cristina libre”, manifestó Eduardo “Wado” de Pedro al finalizar el encuentro.
Mientras tanto, los intendentes iniciaron conversaciones paralelas para definir la integración de las listas en los Concejos Deliberantes y negociar el reparto de espacios en las boletas. La tensión por la representación de cada sector surgió en varios pasajes de la jornada. “Hay que sentarse a ver qué tiene cada uno en las secciones para poder armar las listas”, explicó uno de los dirigentes que participó en el cónclave.
En el Frente Renovador, Rubén Eslaiman ocupó el lugar de Sergio Massa, quien se encontraba en Estados Unidos para participar de un encuentro académico en la Universidad de Rice.
La fecha límite para formalizar alianzas vencerá el 9 de julio. Diez días después, cerrará el plazo de presentación de candidaturas. En ese corto plazo, las distintas vertientes del peronismo bonaerense tendrán que acordar el reparto de posiciones, mientras el Movimiento Derecho al Futuro de Kicillof procura consolidar su influencia en la mesa de negociación.
Los dirigentes que rodean al gobernador señalaron que existe disposición al diálogo. “Si el interlocutor que designa Cristina es Máximo, será Máximo; si es Otermín, será Otermín; si es Mayra, será Mayra; y si son los tres, serán los tres”, afirmaron. El rol de Otermín se consolidó como nexo entre La Plata y la conducción nacional, un punto que reflejó el clima de distensión que sobrevoló la reunión.
Para este fin de semana, se prevén nuevas citas entre intendentes y dirigentes de los partidos aliados. Las conversaciones seguirán hasta el martes, cuando el Consejo Nacional del PJ retome las discusiones sobre la campaña y la conformación definitiva del frente electoral. El resultado de esas tratativas marcará la capacidad real del peronismo bonaerense de sostener una unidad que, hasta hace pocas semanas, se veía cada vez más lejana.
