Luego de declarar ante el juez Suáres Araujo, el ex subcomisario regresó al penal de Marcos Paz porque el magistrado le negó la excarcelación. La situación terminó en trifulca debido a la represión policial. Un manifestante y la abogada querellante sufrieron heridas por los golpes y disparos de balas de goma.
Por César Morielli
El Juzgado Federal Número 2 de San Martín vivió una jornada violenta el jueves 10 de abril. Manifestantes y agrupaciones de Derechos Humanos se congregaron frente al edificio de San Lorenzo al 2300 para repudiar la presencia de Luis Patti. Todo se dio en presencia de simpatizantes del ex subcomisario, por lo que el clima no era de los mejores.
En el momento en que Patti era trasladado hacia el penal de Marcos Paz, volaron huevazos y banderazos que incentivaron a la policía a intentar restablecer el orden y separar a pattistas de antipattistas. El accionar de las fuerzas de seguridad desmadró la situación y fue el germen de la violencia que se desató segundos más tarde.
Un grupo de simpatizantes del ex Intendente de Escobar era rodeado por un cordón policial para separar de las agrupaciones de Derechos Humanos. Se pudo ver al presidente del Concejo Deliberante de San Martín, Juan Callegher; a Sergio “Osi” Zamboni, de Libres del Sur; a Leonardo Grosso y la JP Evita; Barrios de Pie; CTA; la Comisión Campo de Mayo y colaboradores de la concejal Silvia Ruíz. También estaba la diputada nacional Victoria Donda. Cuando comenzaron los incidentes, los concejales Liliana Liberatore y Hugo Bernasconi se acercaron a brindar apoyo, tratando de apaciguar los ánimos. Sobre el final su pudo ver a Roberto Palacios, dirigente de la Agrupación Justicia Social. Desde la vereda, alumnos apostados en la nueva sede del Conservatorio de Música, se sumaron al repudio asomándose por las ventanas.
Luego de la salida de Patti, los manifestantes y la policía se trenzaron a golpes. A pocos metros de La Noticia Web, un oficial cargó una itaka y realizó tres tiros al aire. Cayeron al suelo las cápsulas de los disparos y todo empeoró.
En la trifulca, Fernán López, de 23 años e integrante de la JP Evita, cayó al piso aturdido por los disparos y los golpes, y fue arrastrado de los pelos hasta la puerta del juzgado. La policía no lo dejaba en libertad e intentaron detenerlo. La Dra. Ana Oberling, abogada querellante que representa a la familia Goncalvez, recibió esquirlazos y quemaduras en sus piernas. Se la veía lastimada y alterada.
Sergio Zamboni, del Movimiento Libres del Sur, quería calmar a su gente y se ponía entre los manifestantes y la policía haciendo buen uso de la magnitud de su cuerpo. Liliana Liberatore corría de un lado al otro intentando saber qué pasaba. Hugo Bernasconi encaraba a los policías y pedía explicaciones. La diputada Victoria Donda -como se recuerda es una joven nacida en cautiverio en la ESMA-, se abría paso a los empujones entre los oficiales y reclamaba la liberación del detenido. Juan Callegher miraba indignado e intentaba comprender lo que ocurría. Cerca suyo estaba el coordinador de prensa del Concejo Deliberante, Diego Vidal, que desde su metro noventa de estatura miraba por arriba de los escudos. El ex secretario de Derechos Humanos bonaerense, Edgardo Binstock, preguntaba el nombre del chico lastimado. Los ánimos estaban caldeados y nadie entendía nada. Entre tanto, la policía elegía levantar los bastones.
“¡¡La policía está reprimiendo a los manifestantes!!”, denunciaba la diputada Donda ante los medios de prensa. La hija de desaparecidos fue la mediadora para lograr la liberación del militante Fernán López. Sergio Zamboni se paró delante de los escudos policiales y gritó: “Sacálo. Sacálo de ahí. Nos están cagando a palos estos hijos de puta”.
Entre tanto, los que habían llegado para apoyar a Patti se retiraron caminando por la calle San Lorenzo, hacia la esquina de Pueyrredón. Algunos le dedicaron insultos, pero no pasó a mayores. Lo que se temía pudieron ser incidentes entre ambos sectores, terminó en una trifulca entre la Bonaerense -fuerza a la que perteneció Patti- y las organizaciones kirchneristas.
Un policía manoteó una bandera de la JP Evita. La gente gritaba “que lo larguen, que lo larguen”. El jefe del operativo intentó dialogar con la diputada y con un manifestante que le dijo: “Largalo y nos vamos”.
La concejal Liliana Liberatore pudo ingresar al patio del juzgado detrás de Donda y del militante Grosso. En vivo para “Pasa de Todo” afirmó “el jefe del operativo, por ahora, se niega a liberar al chico. La querellante Oberling está lastimada. Patti no quiso declarar. La verdad que esto fue una barbaridad. Fue una barbaridad que hayan tirado contra los chicos”.
El ex secretario de Derechos Humanos bonaerense, Edgardo Binstock, dijo en la 104.7 qué “estamos muy preocupados, la policía que tendría que haber hecho un cordón para evitar problemas no podía utilizar armas como utilizó. Tampoco arrastrar de los pelos y a los empujones a una persona detenida”.
En una rueda de prensa improvisada, el jefe del operativo dijo que “al joven se le van a hacer los informes médicos correspondientes. No se encuentra detenido. Nada más que se llevan adelante los recaudos legales que corresponden. El chico presenta lesiones a simple vista, en el rostro, producto del incidente y forcejeo que se produjo”.
Finalmente, el militante fue llevado al hospital en un móvil policial, acompañado por la diputada nacional Victoria Donda y por Leonardo Grosso de la JP Evita. Por su parte, la querellante Oberling dijo que iba a hacer la denuncia por las agresiones sufridas: “Quiero que el médico me constate las lesiones para poder hacer la denuncia”.
El “caldo se cocinó” desde las 10 de la mañana, cuando Patti llegó a San Martín. Hizo ebullición ante el primer palazo. Como siempre. La policía demostró, nuevamente, incapacidad para contener una situación en la que sólo se intercambiaban gritos de un lado y del otro. Es que cuando falta pericia y sobra agresividad, abundan los palazos y los tiros al aire.
- Puede recrear este lamentable incidente escuchando nuestro AUDIO de la transmisión en vivo de los acontecimientos sucedidos en “PASA DE TODO”.

