Ante esta dimisión, Trump aseguró que era «debil» para la seguridad norteamericana.
En el inicio de la tercera semana de guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, Donald Trump recibió un golpe, que no llegó desde Medio Oriente, sino que se trata de una perdida interna. A través de una extensa carta, el Director del Centro Nacional de Contraterrorismo, Joe Kent, dejó su carta con duras acusaciones contra el mandato del líder republicano a quien acusó de iniciar el conflicto bélico por la presión israelí.
“Tras mucha reflexión, decidí renunciar a mi cargo con efecto a partir de hoy. No puedo, en conciencia, apoyar la guerra que se libra en Irán. Irán no representaba ninguna amenaza inminente para nuestra nación, y es evidente que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense”, explicó Kent, en una explosiva carta dirigida a Trump y publicada en su cuenta de la red social X.
“Esta cámara de eco fue utilizada para engañarlo y hacerle creer que Irán representaba una amenaza inminente para Estados Unidos, y que si golpeaba ahora, había un camino claro hacia una victoria rápida”, explicó. “Esto fue una mentira, y es la misma táctica que utilizaron los israelíes para arrastrarnos a la desastrosa guerra de Irak, que le costó a nuestra nación las vidas de miles de nuestros mejores hombres y mujeres. No podemos volver a cometer este error“, advirtió.
Esta renuncia, que llama la atención por lo impactante de la denuncia, ya que se trata de la persona encargada de la vigilancia y seguimiento de las actividades iraníes en el último tiempo, también dejó lugar a que Donald Trump respondiera.
“Siempre pensé que era débil en materia de seguridad”, dijo Trump al referirse a Kent. “Han sido una amenaza desde hace mucho tiempo”, declaró respecto a Irán. En ese sentido, afirmó que el régimen podría haber tenido un arma nuclear “en el plazo de un mes” desde el momento en que Estados Unidos bombardeó tres instalaciones nucleares iraníes en junio pasado.
