Un mega DNU, una mega Ley, una visita conyugal a Mar Del Plata. El primer mes de la nueva administración nacional, seguramente les recuerde -hasta a quienes ‘votaron un cambio’- a un momento puntual de la historia argentina.
Hoy, miércoles 10 de enero, se cumple un mes del día que Javier Milei juró como Presidente de la Nación. Aquel 10 de diciembre, el periodismo analizaba superficialidades (Qué tenía puesto Fatima, porqué el libertario se reía tanto con CFK, cómo podía ser que no se transmitiera la jura de ministros).
Si bien dentro de esas superficialidades hay cuestiones que daban un indicio de la falta de profesionalismo y seriedad con la que Milei se manejaría en su primer mes, nadie esperaba la brutalidad con la que inició.
En su primera semana en el poder, Javier Milei tuvo que ver como un temporal destrozaba distintos puntos del país y, principalmente, la ciudad de Bahía Blanca.
El Presidente ya inició con un traspié: Mientras el gobernador Axel Kicillof (Quién, en teoría, es su principal adversario político) estaba en Bahía Blanca con su intendente poniéndose a disposición, Milei priorizó ir a votar en las elecciones de Boca Juniors a la lista perdedora.
Luego de votar, se trasladó a la ciudad más afectada y, en una reunión con el Intendente y el Gobernador, de la cual participaron también Luis Petri y Patricia Bullrich, les trasladó su famoso «no hay plata».
Es decir, el primer gran desafío del presidente fue afrontado con, primero torpeza política y, después, irresponsabilidad gubernamental.

EL PROTOCOLO ANTIPIQUETE.
Luego de que Toto Caputo, Ministro de Economía, anunciará medidas de ajuste, un nutrido grupo de militantes sociales salieron a marchar el 20 de diciembre.
Allí, la gestión Milei estrenó su ‘protocolo antipiquete’, el cual pretendía que la manifestación ocurriera sobre la vereda. Esto no sucedió porque fue la misma policía la que terminó cortando la calle, con una cantidad innecesaria de oficiales.
Ante este episodio, Milei asistió al centro de monitoreo del protocolo, con Patricia Bullrich. La marcha no tuvo incidentes, pero si representó un despliegue inédito de la policía para una movilización no tan grande.
EL DNU.
Minutos después de terminada esa marcha (en un acto de destreza política, ya que si daba su mensaje durante o antes, iba a aumentar la cantidad de manifestantes), Milei hizo público, por medio de un mensaje transmitido por cadena nacional, en el que estuvo acompañado por su gabinete, los alcances del DNU 70/2023.
Mediante el mismo, sin discusión parlamentaria, derogó una serie de leyes, puso fin a distintas regulaciones en materia económica y financiera, habilitó la privatización de empresas públicas y dispuso, entre más de 360 medidas, una reforma laboral y en el sistema de salud.
El DNU generó algo ya visto en la Argentina: Cacerolazos. Los mismos se desarrollaron en todo el país. Incluso en la misma noche en que Milei sacó el DNU una cantidad enorme de autoconvocados se reunieron en el congreso a ‘cacerolear’.
Más allá de los cacerolazos, el DNU trajo otras consecuencias para el primer mes de Milei: Una serie de amparos judiciales que pretendieron voltear la medida que, según un 90% de los constitucionalistas, es inconstitucional.
Por ese DNU, Milei tendrá que afrontar el 24 de enero su primer paro general, con seguramente una inmensa movilización del movimiento trabajador organizado en la calle.

LA LEY ÓMNIBUS.
Como si el DNU fuera poco, Milei convocó a sesiones extraordinarias para tratar una Ley con una inmensa cantidad de reformas, derogaciones y propuestas.
Los diputados de distintos espacios comenzaron a tratarla en los primeros días de enero. En su mayoría, afirman que la cantidad de puntos es tal que no puede ser tratada con tanta brevedad.
SERVICIO DE MUDANZA.
Milei también tuvo en su primer mes, la decadencia de su cualidad de ‘anti casta’. Esto se ejemplifica, principalmente, con los gastos que le significó al Estado su estilo de vida.
El Presidente estuvo viviendo todo este primer mes en el Hotel Libertador, generando un gasto de despliegue de seguridad inédito.
Recién se mudó ayer a la Quinta de Olivos, la cual tuvo que ser refaccionada por caprichos del propio Milei: Que puedan vivir cómodos sus perros, hacer una limpieza espiritual, etc…
Sin dudas, este primer mes fue un calco del auge del menemismo.

