Los concejales aprobaron por unanimidad el impulso de la declaración de la emergencia producto del granizo caído hace dos semanas. Además, el otorgamiento de crédito blando a los vecinos afectados. La ayuda de Nación y Provincia es vital. Panorama desolador en los asentamientos de la zona.
En sesión especial, el Concejo Deliberante sancionó por unanimidad una Resolución que requiere la declaración de la emergencia por el temporal meteorológico desatado el 18 de abril, de parte de organismos provinciales y nacionales; también solicitó al Ejecutivo, conducido por Enrique García, que realice gestiones para la obtención de crédito blando a tasa preferencial a sola firma para los vecinos afectados.
Previamente fue consensuada la unificación de expedientes: el presentado por los macristas Fabiana Mongiat y Gabriel Vanelli; el francisquista Carlos Arena y la referente del Acuerdo Cívico Paola Caputo.
Se estima que a raíz del intenso granizo hubo 30 mil viviendas dañadas - sin contar el perjuicio en el parque automotor -, de las cuales aún no habrían resuelto la situación la mitad.
Arena, Unión Celeste y Blanco, aclaró que la línea crediticia alcanzaría a aquellos inmuebles con valuaciones fiscales de hasta 150 mil pesos. Una primera cuenta arroja que serían alrededor de 10 mil casos, cada uno de 2500 pesos, equivalente a una partida de 25 millones.
El edil aunque indicó que “absolutamente debería otorgarlos el municipio”, reconoció que el “japonés” no cuenta con ese dinero. Asimismo mencionó que tiene entendido que el jefe comunal, de aceitados contactos con el kirchnerismo, ya está gestionando alguna ayuda económica.
DOBLEMENTE PERJUDICADOS
Hubo otros damnificados por el temporal que están contemplados parcialmente en la Resolución. Por ejemplo, en la denominada villa Borges a las carencias habituales se sumó hace dos semanas la devastación climática.
La intendencia se comprometió en un principio a enviar 5 mil chapas, pero hasta el momento sólo mandó 1700, que resultan insuficientes para las necesidades habitacionales del barrio. A su vez, Nación y Provincia colaboraron con materiales, y fueron repartidos colchones y frazadas.
