El líder del sindicato municipal -miembro de la mesa de unidad- expresó su optimismo por una eventual dirección del peronismo en manos del intendente Gutiérrez. “No existe la conducción del partido” actual, aseguró, en referencia al consejo que preside el ministro Aníbal Fernández.
Méndez señaló sus expectativas por una renovación de autoridades: “(a Francisco Gutiérrez) lo eligieron las agrupaciones del peronismo quilmeño, lo eligieron como conductor y el gremio (el Sindicato de Trabajadores Municipales de Quilmes) lo apoya para ser el conductor de un peronismo real y no tan desfigurado, como está actualmente el consejo del partido”.
Continuó el gremialista: “Yo creo que es un nuevo empezar a trabajar a favor del pueblo quiteño, como dirigente gremial me halaga porque vamos a trabajar también para los trabajadores y Gutiérrez es un emblema dentro de los trabajadores de la acción gremial”.
Sostuvo que su relación con las autoridades del partido no ha sido “ni buena ni mala”, sencillamente porque “no existe”. Enfatizó que “uno va al consejo del partido y no hay nadie. El presidente del consejo del partido no aparece, parece que se esconde en Quilmes, por otro lado los que gobernaban no deban lugar. O sea, nunca había gente en el partido, cosa que es uno de los grandes defectos de la conducción anterior”, indicó.
Aseguró el “Ronco” Méndez: “Voy a ser sincero: creo que por primera vez en la vida no existe la conducción del partido, desde la presidencia de Aníbal Fernández”.
Respecto a la interna, opinó: “yo no creo que sea tan dura, hasta ahora hay una sola lista que se va a dar a conocer en pocos días, que es la que da como candidato a Francisco Gutiérrez, acompañado por el diputado provincial Gurzi, Eduardo Camaño y el gremio municipal”.
Aseguró que el sector anibalista hasta ahora no presentó candidaturas o “por lo menos no aparece en el andar público”.
En la pelea que se viene en distritos como Lanús y Quilmes, se dará el caso de “nuevos intendentes”, que ganaron en octubre pasado con otros sellos, que enfrentarán a aparatos consolidados como el de “Manolo” Quindimil y el de Aníbal Fernández.
Los nuevos –ligados más firmemente al gobierno nacional, del que esperan “cambios” y fondos- se disponen a disputar el partido a estructuras algo más representativas de la tradición duhaldista, que hoy despierta a la caza de desencantados. Esperan, entonces, el apoyo provincial insinuado. Contarán con la posición dual de los dirigentes que aún no ven la hora de alejarse del kirchnerismo.
A diferencia de lo que sucede en distritos como Berazategui o Florencio Varela, donde la oposición es mucho menor, Francisco Gutiérrez y Jorge Díaz Pérez batallan por consolidar su gestión con severas trabas de otros grupos justicialistas, mientras intentan unir sus bases sociales de apoyo con el aval del poder partidario.

