El candidato a intendente de San Isidro habló con radio UrbanaBA luego de ganarle a Macarena Posse en San Isidro en la interna de Juntos por el Cambio. Logró uno de los resultados más sorprendentes en las últimas elecciones. Destacó el rol de Convocación y de los radicales que lo acompañaron. Avisó que no hará una caza de brujas, que trabajará con todos los empleados municipales y que buscará dar su impronta a la gestión municipal.
Ramón Lanús fue el precandidato a intendente de Patricia Bullrich en San Isidro y logró vencer a Macarena Posse en la interna de Juntos por el Cambio. Dialogó con radio UrbanaBA y destacó la militancia calle por calle para conseguir el triunfo.
Dieron un batacazo en San Isidro. Militaste en cada calle y hablaste con los vecinos. ¿Cómo lo viviste y cómo estás hoy?
Muy contentos con el resultado del domingo. Es un espaldarazo enorme al trabajo que veníamos haciendo. Estoy exhausto pero exultante de alegría. Contento con el resultado y el apoyo que tuvimos. Son muchos motivos por los que ocurrió esto. Algunos tienen que ver con virtudes de nuestra propuesta, y otros con el contexto histórico que vive la Argentina. Una de las cosas que jugó a favor es que competíamos con una estructura de muchos años, muy potente en San Isidro, y nuestra estrategia fue jugarla en la calle y en el uno a uno. Tenemos la energía, la fuerza, la juventud para estar en la calle muchísimas horas al día. Militamos la calle como hace muchos años no se hacía. Eso tuvo un resultado muy potente en las urnas.
Estuviste en la lista de Patricia Bullrich, la candidata ganadora de la interna, y eso se va a repetir en octubre.
Patricia tiene las cualidades de liderazgo que hacen falta para el momento que vive la Argentina. Ese fue otro de los elementos. Nosotros representamos en San Isidro de manera consistente lo que Patricia representó en todo el país.
La gestión de Posse es bien ponderada por los vecinos a lo largo de los años. Seguramente hay cosas para plantear con una Municipio más moderno. ¿Con qué ideas llegas para tener impronta propia?
Nosotros planteamos en campaña que esto no era contra el possismo. No queríamos poner en relieve las cosas que podían estar mal, sino convencidos de que venía para San Isidro una etapa distinta, y que la alternancia es un valor clave en la democracia. 40 años es mucho. Una cosa era el padre, otra cosa era el hijo, y otra distinta era la nieta. Nosotros definitivamente tenemos una mirada distinta en materia de seguridad. Queremos tener un rol en el principal problema que tienen los vecinos, distinto de lo que tiene hoy el Municipio. Queremos hacernos cargo de la seguridad de cada uno de los vecinos de San Isidro. Y claramente que una gestión que tiene cosas que andan bien, necesita modernizarse. Y es difícil modernizarse cuando llevas tanto tiempo en gestión y te fue funcionando bien. Vamos a dar una impronta muy grande a la modernización del funcionamiento administrativo del Municipio. Ese va a ser otro de nuestros ejes. También vamos a reforzar la Educación, la Salud, la reducción de impuestos, con un gobierno austero que cuide el mango en un contexto muy complicado que vive la Argentina.
¿Qué rol tuvo Convocación y un sector del radicalismo que no está con Posse en todo ese trabajo territorial?
Fundamental. Yo tenía la íntima convicción de que íbamos a ganar. Teníamos el liderazgo de Patricia como algo clave, teníamos la necesidad de alternancia, una propuesta programática distinta con foco en la seguridad, pero teníamos también un armado político muy sólido a nivel local con actores muy valiosos de la política de San Isidro que entendíamos que era necesario juntarse y generar la alternativa. Incluyo primero, por la importancia que han tenido en las últimas 10 elecciones, a Catalina Riganti y ConVocación; pero también a Carlos Castellano, Jorge Álvarez, Javier Jaureguiberry, Guido Alvarado, y distintos sectores del radicalismo que creían que no se podía hacer en San Isidro lo que criticábamos en Formosa.
¿Cómo va a ser esta nueva etapa de la campaña? La diferencia en la interna fue chiquita y van a mezclarse candidatos del possismo. ¿Gustavo Posse te llamó y fue solamente la publicación de un tuit?
Por ahora no recibí ningún llamado de Gustavo o Macarena. Estoy convencido que todo Juntos por el Cambio tiene una oportunidad tremenda para darle una alternativa a la Argentina. Todos los que somos dirigentes entendemos esa realidad y vamos a trabajar juntos para lo que viene. Te diría que espero que trabajemos de la mano, con los matices que tenemos. De la misma manera que soy parte del Concejo Deliberante y he acompañado algunas cosas pero otras no. Espero la misma actitud constructiva que tuve yo de parte de los candidatos de la lista de Posse. Somos todos parte de Juntos por el Cambio.
¿Cómo va a ser la dinámica con la botonera de gestión municipal para que se entienda que hay una etapa nueva?
Lo que yo quiero construir es con el cuerpo de empleados municipales que hoy tiene el Municipio. Acá no va a haber una caza de brujas. Si quisiera sacar a todos los que entraron con el possismo, no me quedaría con nadie. Voy a trabajar con los empleados municipales. Van a entender que viene una etapa distinta y que vamos a trabajar juntos. Mi objetivo es poner al Municipio al servicio de los vecinos. Pretendo liderar eso y dar el ejemplo. Espero el acompañamiento de la estructura municipal porque son parte fundamental de lo que viene.
¿Y Mauricio Macri te llamó? Es vecino de Acassuso.
Mauricio es una persona que yo quiero, respeto y admiro mucho. Uno de los primeros a quien le mande un mensaje cuando la tendencia era consolidada. Hablé con Patricia un par de veces. Mauricio cree en la renovación de la política. Trabaja por eso hace mucho tiempo. No tengo dudas de que lo que ocurrió en San Isidro no hubiese sido posible sin lo que él viene construyendo en Argentina hace 20 años.

