El legislador del PRO opinó acerca de la coyuntura política de Morón, distrito en el cual trabaja fuertemente, aunque no confirmó su candidatura a intendente. En una doble crítica, destacó que la gente vota al oficialismo “porque el resto es horrible”. También apuntó al manejo de las áreas de seguridad y salud. Hizo referencia a la normalización partidaria en Provincia, y sobre el gobierno nacional señaló que “hace cumplir la ley cuando le conviene y le gusta”.
Por Elisa Rossi
El diputado provincial macrista por la Primera Sección Ramiro Tagliaferro también busca el reconocimiento en su pago chico, Morón. Para hablar de sus planes en el distrito y repasar la actualidad política y partidaria recibió a La Noticia Web en sus flamantes oficinas ubicadas a una cuadra del ferrocarril Sarmiento.
El licenciado en Ciencias Políticas que llama “jefe” a Mauricio Macri actúa en varios frentes. Forma parte de un bloque de doce legisladores, está en la mesa chica del PRO bonaerense y camina la Comuna; la calle es un reflejo de esta situación mediante afiches que junto a su cara dicen “De tu lado”, o a través del imponente cartel frente a la estación de Morón haciendo foco en las propuestas de seguridad.
Además, se ocupa por estas horas de la normalización partidaria en la Provincia, tras una intervención de dos años. En ese sentido informó que tendrían presencia en cien distritos y la conducción provincial estará encabezada por Jorge Macri y Néstor Grindetti. Aseguró que en la lista están representados todos los sectores, incluidos Jorge Triaca y Recrear; concluyó que “hubo un proceso muy intenso que sirvió para legitimar varias conducciones y liderazgos, y la lógica de ese proceso empezó con Jorge Macri y termina con Jorge Macri, que es hoy un dirigente que creció mucho y eso se ve en el nivel de consenso”.
“LA GENTE VOTA AL OFICIALISMO PORQUE EL RESTO ES HORRIBLE”
No confirma su candidatura en Morón, pero es la figura del PRO con mayor presencia en la vía pública…
Empezamos a colocar carteles en abril de 2010, lejos de cualquier especulación electoral, de hecho los pusimos sin logo partidario. Nos dimos cuenta que el vecino no sabía que tenía un diputado por Morón, alguien que tiene la vocación de ser un gestor de los problemas de los bonaerenses (…).
Usted se muestra muy crítico de la gestión local, ¿rescata algo?
Por supuesto, no soy de la casta de políticos que dicen que todo lo que hizo el anterior está mal y hay que cambiar todo, eso me parece simplismo. Pero en el balance me duelen un montón de cosas que este gobierno con 550 millones podría hacer mejor.
En mi última recorrida, por Castelar sur, en diez casas sobre catorce que visité me hablaron de la situación de la salita del barrio, no hay médico de guardia, atienden hasta las 14 y la ordenanza municipal dice que tiene que estar abierta hasta las 19 horas, no hay medicamentos. Esto pasa en todo Morón, porque el sistema sanitario es un fracaso, el SAMPI es una mentira, las ambulancias tardan cuanto menos una hora.
Uno de los temas en los cuales hace foco es en la seguridad, ¿qué cambiaría en el distrito?
Para empezar la voluntad política. Todos saben que vengo del peronismo, y leí la doctrina, y el general Perón decía ‘cuando empiezan los números se terminan las palabras’; el municipio en el presupuesto de 2011 invierte el 1,5% en seguridad, debe ser el único del conurbano que se está desfinanciando, de un año a otro los fondos se redujeron 42%. Al principal problema que tiene el vecino le destinás el 1,5% y le destinás más plata a la propaganda. Tampoco se colabora con la Policía porque es una fuerza de represión.
Entonces ¿cómo es posible que Nuevo Encuentro avance en otros municipios teniendo en cuenta este modelo?
Qué es modelo. Les tengo que reconocer la transparencia, son ordenados en la gestión, pero no robar no es un atributo, es un derecho de los vecinos, sos buen político cuando gestionás (…).
La obra del hospital la anunciaron como seis veces, todo con la especulación del acercamiento de Sabbatella al kirchnerismo; este es un gobierno que en 12 años habrá ejecutado alrededor de 3 mil millones, qué obra hizo de infraestructura, más allá que todos la pasamos bien cuando viene Fito Páez, pero no hay que subestimar a la gente, no es pan y circo.
Por otro lado, cuántos proyectos de ordenanza presentaron los 15 concejales del oficialismo, cuál es el volumen de trabajo de este gobierno.
¿Qué proyecciones hace para las elecciones a nivel local?
La gente viene votando al oficialismo porque, hay que reconocerlo, no había una alternativa genuina medianamente competitiva; no nos engañemos, no vota a este proyecto vecinal porque son maravillosos, tiene miedo a la generación del peronismo que se fue a fines de los `90, que andaban todos con un parche en el ojo. Sabbatella es hijo del contraste con Rousselot y el peronismo de Román a los tiros, pero Sabbatella no es Ubieto, ni por casualidad. La gente los vota porque el resto es horrible.
En 2009 con muy poco, a pulmón y con trabajo, presentamos una lista que obtuvo el 23%, y Francisco De Narváez sacó un punto más. Ahora creo que vamos a estar en ese piso y ojalá vayamos por más.
Pero todavía no es momento de hablar de candidaturas…
Acá tenemos un equipo de trabajo, siempre fui crítico de los liderazgos mesiánicos, la realidad la transforman los equipos de trabajo. El gran crédito de Unión Pro en Morón es haber podido forjar este grupo, somos uno de los pocos bloques en el Concejo que se mantuvo unido, y sale a la calle. Hoy contamos con una mesa amplia, en la que nos sentamos varios y tenemos varios candidatos. Tenés un diputado como Damián Cardozo, que sabe un montón de seguridad, tiene un perfil bárbaro; nuestro concejal, Marcelo González, un laburante, estoy yo mismo, las otras ediles, hay compañeros del justicialismo que están bien; a mí no me estresa no ser el candidato, me estresaría si hay ninguno. Tenemos un problema lindo.
“HAY UNA INTENCIONALIDAD DE NACIÓN EN PERJUDICAR AL GOBIERNO DE LA CIUDAD”
¿Qué opinión tiene acerca del proyecto de modificación de la reforma política en Provincia?
Tenemos una óptica diferente a la de los partidos tradicionales, porque nosotros no tenemos intendentes; lo que plantea Scioli en cuanto a subir el piso para que sea más difícil después de la interna que haya colectoras de su propio partido y para morigerar el daño que pueda hacer a los intendentes del conurbano la colectora de Sabbatella, es una discusión muy a medida, muy acotada.
Yo pongo el foco en la lógica partidaria, mirando cómo está hoy mi partido y haciendo una proyección a unos años, y la realidad es que desde esa óptica la sensación es que subiendo el piso disminuye la precarización de la política (…). Estoy más cercano a acompañar por la visión a futuro y que se obligue a quien desee presentar una lista a tener mayor representación, con más votos.
¿Cómo vive los enfrentamientos entre la Ciudad y Nación?
Excede el problema del macrismo, lo puedo plantear como legislador o ciudadano; más allá de la pata partidaria me preocupa que los argentinos tenemos cada vez mayor facilidad para desapegarnos de lo que indica la ley y hacer el camino corto. Los países que están creciendo son aquellos en los cuales los dirigentes se pusieron los pantalones largos (…). La sensación que tengo es que tenemos un Gobierno que hace cumplir la ley cuando le conviene y le gusta. Hay muchos fallos que no nos divierten en lo más mínimo, pero a ningún ministro o al propio Mauricio se le pasa por la cabeza no cumplir la orden de un juez.
Desde diciembre, la lupa está puesta en el área de Vivienda de la Capital, ¿qué puede decir al respecto?
Nosotros hicimos muchísimo más que todos los gobiernos anteriores; el gobierno nacional invirtió en viviendas en la Ciudad menos que en Tierra del Fuego, con esto no voy en contra de los fueguinos, pero el gobernante tiene que tener un principio de equilibrio. Claramente hay una intencionalidad de Nación en perjudicar al gobierno de la Ciudad.
