¿Qué será de la vida del centenario partido el próximo año? Hay distintas posturas, y los dirigentes que alentaron el acuerdo con Cambiemos parecen perder representatividad. Habrá elecciones internas y la mayoría cree que es una ocasión ideal para pensar en nuevos nombres que puedan conducir el nuevo rumbo. ¿O el mismo?
¿Qué será de Cambiemos después del 27 de octubre? El discurso oficial alienta a “dar vuelta” el resultado electoral. Pero los primeros sondeos bajaron a tierra a la mayoría. En el radicalismo, conocedores históricos del pulso político, nunca aceptaron esa arenga y saben que las elecciones Generales pueden profundizar aún más las diferencias y correr a Mauricio Macri definitivamente del futuro mapa político.
Los correligionarios marcan los comicios de octubre como una fecha clave para comenzar una nueva etapa. “Veremos cómo salen las elecciones y después analizaremos el futuro”. Es una declaración con trampa: saben que el gobierno perderá rotundamente. La nueva coyuntura dará excusas y argumentos para plantar bandera. La mayoría está descontento con el rol que cumplió el partido en la alianza de gobierno, y además, y lo que es más grave, con las decisiones y programas que desarrolló el oficialismo en estos años.
“Solamente algunos dirigentes de la cúpula defienden lo que se estuvo haciendo, y lo hacen para cuidar sus cargos”, dijo un reconocido dirigente radical del conurbano a LaNoticiaWeb. En el 2020 deben realizarse las elecciones internas partidarias. Se elegirá a la nueva conducción nacional, también en las provincias y en los distritos, y la nueva Convención. Muchos creen que es la oportunidad para retirar o quitar de los asientos de decisión a Ernesto Sanz y a los más veteranos dirigentes, que alentaron el acuerdo con Cambiemos, entre ellos Mario Negri.
La nueva etapa aparece propicia para hacer un recambio ideológico en el radicalismo. Quienes defendieron el rumbo del gobierno y dejaron a la UCR con muy poco peso de decisión deberán oír fuertes críticas el año que viene. Y además hay un gran desafío: ¿quién podrá conducir los destinos partidarios? Cobos puede reaparecer en escena, Cornejo se muestra frío con el gobernó y algunos mencionan a Lousteau. Ricardo Alfonsín es respetado pero no le ven pasta para la conducción.
¿Podrán mantenerse quienes reclaman continuar dentro de Cambiemos? Es un espacio no menor acompañado por radicales bonaerenses que buscarán encolumnarse detrás de María Eugenia Vidal con el vicegobernador Daniel Salvardor. Pero nadie sabe cómo mutará al macrismo y si la gobernadora disputará poder con Rodríguez Larreta, Jorge Macri, Marcos Peña o el propio Mauricio.
Entre el 27 de octubre y la mitad del 2020, cuando se realizarían las elecciones internas, hay mucho camino por recorrer. Desde el conurbano sienten que se debe refundar el partido. Algunos distritos tienen mucha militancia, y en otros, dicen, hubo que dibujar los últimos comicios internos porque solamente votaron 20 personas.
Parece haber dos caminos: Los que defienden continuar en Cambiemos, reformulando los roles; y quienes aspiran a un recambio de cuajo y virar el destino partidario a un acuerdo de centroizquierda con sectores progresistas. Todo deberá hacerse desde el llano.
