. Ferraro fue Subsecretario de Industria de la Nación entre los años 2002 y 2003, y luego de la crisis de 2001 trabajó en el banco regional Bisel, que luego fuera vendido a la banca privada nacional.
Lo que parecía solo una amenaza de campaña será realidad durante el Gobierno de Javier Milei: se acabará la obra publica tal como la conocemos. «No tenemos plata, pueden ser entregadas al sector privado. Que los intendentes busquen la forma de financiar la obra pública», fue la frase que utilizó ayer el presidente electo en una entrevista con Alejandro Fantino.
Para esa misión que será de un resultado incierto, la de desfinanciar la obra publica uno de los principales motores económicos del país, Milei designó a Guillermo Ferraro como el ministro de Infraestructura, cartera que remplazará lo que hoy se conoce como Obras Publicas, la cual está a cargo de Gabriel Katopodis.
Este nuevo ministerio incluirá a cinco secretarías que hoy son ministerios: Energía, Transporte, Obras Públicas y Vivienda, Telecomunicaciones y Minería. Ferraro es contador publico y estuvo a cargo de la Coordinación Nacional de la Fiscalización de La Libertad Avanza durante las últimas dos elecciones, general y balotaje.
Ferraro ya cumplió funciones públicas en el pasado. Ferraro fue Subsecretario de Industria de la Nación entre los años 2002 y 2003, y luego de la crisis de 2001 trabajó en el banco regional Bisel, que luego fuera vendido a la banca privada nacional.
Además, durante el periodo 1997-2001, se desempeñó como Subsecretario de Informática y Telecomunicaciones de la Provincia de Buenos Aires, fue jefe de asesores de Antonio Cafiero en el Senado y también participó de la Convención Constituyente.
El doctor en ciencias económicas trabajó los últimos 14 años como director de la empresa KPMG Argentina, una firma global que provee servicios de Auditoría, Impuestos y Asesoría. Desde ese rol, estuvo a cargo de la industria de Infraestructura y Gobierno.
“El enfoque que tenemos es que el Estado tiene que reducir su participación en la economía para dar lugar al sector privado. Vamos a orientar e incentivar al sector privado para su inversión”, fue la primera definición que dio Guillermo Ferraro luego de confirmar su arribo al ministerio de Infraestructura.
El contador público sostuvo que la Argentina “tiene un atraso de más de 20 años en infraestructura” y que el gobierno de Javier Milei avanzará con un modelo de obra pública similar al que se estableció a Chile. Un concepto que el propio presidente electo mantuvo durante la campaña.
