El Ejecutivo prepara un decreto para facilitar el uso de dólares no declarados en el consumo. Milei y Caputo defendieron la medida como una vía para acelerar el crecimiento sin penalizar a los ahorristas.
A pocos días de cumplirse el primer mes del nuevo esquema cambiario, el Gobierno nacional ubicó la remonetización de la economía como eje central del programa económico. El presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, participaron de un foro empresarial en Parque Norte, donde explicaron cómo esperan activar los ahorros en dólares que hoy se encuentran fuera del sistema financiero.
Durante el encuentro, un empresario definió la estrategia oficial como una “dolarización desde abajo”. Según esa mirada, los grandes actores financieros no tomarán decisiones hasta que no haya garantías legales más claras, pero el Ejecutivo sí podría facilitar el uso de dólares por parte de pequeños ahorristas.
La idea del oficialismo consiste en generar condiciones para que los ciudadanos puedan usar dólares no declarados para consumir sin riesgo de ser penalizados. Desde el Ministerio de Economía confirmaron que trabajan en un decreto que afloje los requisitos de información para operaciones específicas. Aclararon que no se trata de un blanqueo tradicional. El foco está puesto en permitir que esos fondos entren al circuito sin necesidad de formalizarlos como tenencias bancarias.
Hoy la ley penal tributaria y la cambiaria limitan ese margen de acción. El Poder Ejecutivo no puede modificarlas por decreto, por lo que cualquier intento de reforma estructural debería pasar por el Congreso, algo que por ahora el oficialismo no contempla.
Expertos en materia fiscal advirtieron que el Gobierno podría actuar dentro de los marcos existentes. El tributarista Sebastián Domínguez sostuvo que sería posible “bajar la vara” en los requerimientos de información, o instruir a los organismos para que no denuncien montos menores. En esa línea, recordó que el umbral de evasión simple fijado en 2017 equivale hoy, ajustado por inflación, a unos 100 millones de pesos.
Domínguez también mencionó la posibilidad de aplicar el principio de oportunidad en derecho penal, lo que permitiría al Ministerio Público no avanzar con denuncias en casos de bajo impacto, en función de criterios de política criminal o conveniencia social.
Tanto Milei como Caputo reforzaron la idea de que los dólares en efectivo guardados en cajas de seguridad o en los hogares no deben ser objeto de persecución. El presidente afirmó que su intención es que los argentinos puedan utilizar ese dinero libremente. “Queremos que la gente ingrese los dólares, compre lo que quiera y que no deje los dedos marcados para que después los vayan a perseguir”, dijo.
Milei estimó que hay entre “200, 300 o 400 mil millones” de dólares fuera del sistema. Señaló que el objetivo es que empiecen a circular sin penalidades ni trabas. “Esos que llevaron los dólares al colchón no son delincuentes. Van a poder sacar los dólares sin dejar los dedos marcados”, expresó.
Caputo coincidió en la magnitud de las reservas informales y preguntó: “¿Por qué no usarlos?”. Según el ministro, la economía mostró signos de recuperación con menor inflación, tasas en descenso y una mayor demanda de dinero. Explicó que ese contexto permite impulsar el crédito sin riesgos macroeconómicos.
El titular del Palacio de Hacienda anticipó que el proceso de remonetización será gradual y que involucrará tanto pesos como dólares en libre circulación. Aclaró que el Ejecutivo no emitirá divisas, sino que facilitará que los ahorros existentes se integren al mercado formal. “La economía está sana”, afirmó.
Milei cerró su exposición con un mensaje directo: “Estamos trabajando con ARCA, el Banco Central y el Ministerio de Economía en mecanismos para que ingresen los dólares”. La estrategia oficial apunta a destrabar el capital inactivo para reactivar el consumo y sostener la expansión del crédito.
