Massa se correrá del debate interno del peronismo por un tiempo. La figura ejecutiva con más proyección quedó en manos de Kicillof, reelecto en octubre. La sociedad que ambos formaron voló por los aires tras confirmarse el contundente triunfo de LLA. Las causas judiciales.
La fuerte derrota del peronismo tiró por la borda los acuerdos políticos que sellaron a principio de año los distintos actores del PJ, sobre todo entre el Frente Renovador de Sergio Massa y el kirchnerismo.
El triunfo opositor cambió el mapa político y tendrá injerencia en la reconfiguración futura. El kirchnerismo se debatirá cómo posicionarse frente a este nuevo ciclo político y qué peso tendrá en el universo de la resistencia peronista.
En un hipotético gobierno de Massa, el kirchnerismo ya iba a quedar desdibujado, perdiendo poder y protagonismo. Esta semana la vicepresidenta saliente, Cristina Kirchner, tiene previsto viajar a Italia, invitada por una universidad de Nápoles.
La figura que se revaloriza en este escenario es Axel Kicillof, gobernador bonaerense, que consiguió en octubre ser reelecto por amplísimo margen.
Kicillof tendrá que lidiar con Milei. En estos cuatro años de gestión, contó con la financiación por parte de Alberto Fernández, que le sirvió para surfear la crisis. La relación entre el economista y el jefe de La Cámpora, Máximo Kirchner, pasa por el peor momento.
En ese distrito más grande del país, La Cámpora logró intendencias importantes en el conurbano: retuvieron Quilmes y Mercedes, y sumaron Hurlingham, Lanús y Brandsen. También Azul, Bahía Blanca y Olavarría, entre otros, en el interior provincial. Y un grupo de legisladores, nacionales y provinciales, que el kirchnerismo buscó asegurarse cuando se confeccionaron las listas.
¿Cómo impactará en el kirchnerismo las causas judiciales que arrastran sus principales referentes? ¿A cuántos afectará el escándalo de Insaurralde? ¿Y el causa de “Chocolate” Rigau?
Kicillof y Massa hubieran actuado como socios si el tigrense llegaba a la Casa Rosada. Pero la derrota fue sorpresiva y contundente, y abre un escenario incierto para el peronismo que ya, desde el martes, empezará su proceso de reconfiguración.
