Hace una semana, un local partidario del edil fue atacado con una bomba molotov. El concejal no quiso profundizar en las investigaciones y prefirió arreglar los daños. Sin embargo, se desestimó enseguida que la agresión haya salido de un sector político adversario.
El concejal ivoskista Gustavo Suárez tiene un local partidario en Barrio Libertador que fue violentado hace una semana, el domingo 13 de noviembre por la noche, ya durante la madrugada del lunes. El ataque se perpetró a través de una bomba molotov y aún no se conoce quién es el responsable. En la zona no hay ninguna de las cámaras de seguridad que tanto publicita a Municipalidad de San Martín para que se pueda conocer a los culpables.
Enseguida, el Concejo Deliberante local difundió un comunicado dando apoyo al concejal Suárez y repudiando el violento accionar. LaNoticiaWeb intentó comunicarse con el edil para conocer de primera fuente los avances de la investigación y un virtual acercamiento a los responsables del hecho, pero no hubo éxito.
El concejal Gustavo Suárez no atendió el teléfono celular, pero sin embargo algunos de sus allegados informaron que no hay intenciones por parte del vecino de Barrio Libertador de profundizar en una investigación. Hoy día, los esfuerzos están enfocados en arreglar el local y pintarlo a nuevo.
El hombre de Libertador no suele cosechar resquemores y ánimos vengativos, se vuelca al perfil moderado y la política de consensos. No llama la atención que encare este atentado de otra manera que no sea seguir trabajando junto a los vecinos de su barrio.
Cada vez que se produce un acontecimiento de estas características, la primer sospecha siempre recae en el espacio político adversario. Sin embargo, en esta ocasión en el entorno de Suárez admiten que es difícil que el ataque provenga desde ese sector. “Están más preocupados por otras cosas, ya ganaron y no creo que se pongan a pensar en esto, mucho menos a esta altura que ya pasaron las elecciones”, creen, acertadamente.
¿Entonces de dónde proviene el ataque? Suárez tiene una histórica militancia en el barrio, y se desestima algún resquemor de un grupo de vecinos enojados con el concejal. Aunque en la militancia barrial siempre hay enemigos. En la última sesión, el concejal había conseguido que se apruebe una Ordenanza para construir una escuela, pero finalmente no se pudo cumplir con el paso formal porque el cuerpo no alcanzó el quórum.
Otro dato a tener en cuenta sobre el barrio, es que en cada actividad de campaña, el edil fue muy bien recibido en la zona. Incluso cuando estuvo de recorrida con el candidato oficialista Daniel Ivoskus fue más saludado y recibió mayores muestras de afectos que el propio hijo del Intendente, que además tuvo que soportar algún que otro reclamo.
Sin embargo, este afecto no se tradujo en votos, y en Barrio Libertador Daniel Ivoskus perdió en casi todas las mesas. Lo mismo que sucedió en el resto del distrito.
En la última entrevista a LaNoticiaWeb, Gustavo Suárez había afirmado que “se perdió y hay que estar a disposición de quienes asumen”. Una postura conciliadora que puede no gustarle a los más fanáticos ivoskistas. ¿Pase de facturas?

