Luego del guiño al gobernador, una de las incógnitas políticas del año es qué decisión tomará la líder del peronismo de cara a las elecciones 2025.
A pesar de que Cristina Fernández de Kirchner aceptó el desdoblamiento electoral impulsado por el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, y desistió de promover elecciones concurrentes mediante un proyecto de ley que fue presentado por Teresa García en el Senado bonaerense, el gesto conciliador fue una especie de tregua, aunque todavía persisten diferencias.
En el Ejecutivo bonaerense no cayó bien la falta de respaldo total del cristinismo a la propuesta para modificar los tiempos electorales tal como proponía Kicillof. Aunque no se opusieron de manera explícita, consideran que el apoyo no fue al cien por cien como pretendían en la Casa de Gobierno. El artículo 3 del proyecto buscaba modificar los plazos previstos en el calendario, aunque también fue rechazado por sectores de la oposición.
La modificación que el gobernador proponía consistía en ampliar los márgenes del cronograma: que la convocatoria se realice con al menos 100 días de anticipación, que las alianzas se registren hasta 80 días antes, las listas se presenten con 70 días de antelación y las boletas, no menos de 50 días antes del comicio. La idea era facilitar el trabajo de la Junta Electoral provincial, dado que será la primera vez que se realicen elecciones provinciales desdobladas de las nacionales.

En consecuencia, se mantiene el calendario habitual: las alianzas deberán oficializarse 60 días antes, y el cierre de listas ocurrirá a 30 días de las elecciones, fijadas para el 7 de septiembre. «Con un mes alcanza y sobra para una campaña provincial», explicaron cerca de la ex vicepresidenta, con un dejo de provocación.
Desde el entorno del gobernador sostienen que La Cámpora utiliza a la ex presidenta como un factor de presión para influir en la negociación de candidaturas. Con los plazos actuales, Cristina no tienen ningún impedimento de ir como cabeza de lista en ambas categorías: diputada nacional por la provincia o diputada provincial por la tercera sección.
La expresidente puede definir su participación definitiva en los últimos diez días antes del cierre, no obstante, por lo menos hasta el momento, no parece viable que decida candidatearse en dos listas de distintos secciones electorales. Sin embargo, desde el Instituto Patria avisaron: «Si Cristina quiere ser candidata, lo será».
La fecha límite para presentar listas a nivel provincial será el 8 de agosto, mientras que la nacional será el 17. Una de las incógnitas políticas más importantes del año será conocer qué camino tomará CFK de cara a los comicios. La Cámpora sabe que tiene un as bajo la manga no solo para competir a sea nivel nacional, sino también en la Tercera Sección Electoral, el distrito más populoso de la provincia de Buenos Aires.
